Davey Havock y compañía están de vuelta con su octava placa de estudio tras poco más de tres años, durante los cuales trabajaron en proyectos alternos. Un poco cargados al punk (“Veronica Sawyer smokes”), pero aún con ese gothrock alternativo (“Medicate”), ejecutan riffs punzocortantes en “Too shy to scream”, pero también finas baladas como “Ok I feel better now” y un alucinante toque electrónico en “Fainting spells”.
Actitud arrogante y melodías que enganchan; todo en un disco épico que no da tregua, pero en el que se disfruta la explosiva ejecución de cada integrante. |