Folk reposado

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En su mayoría, el sexto álbum de estudio de My Morning Jacket está conformado por baladas.

Por Enrique Blanc

Es sin duda el disco más reposado del quinteto de Kentucky que encabeza Jim James y el que exhibe el lado más nostálgico de una banda que en trabajos anteriores demostró que también puede darle potencia a su sonido cuando se lo propone.

En un momento en el que el folk ha venido a convertirse en la música que mejor parece comunicar los sentimientos de los jóvenes del Siglo XXI, MMJ tiene una intención muy clara de no caer en lugares comunes. En ese sentido, parece que su influencia más determinante es el disco Monsters of Folk —en el cual James colaboró con Connor Oberst y Mike Mogis, de Bright Eyes y el guitarrista y cantante Matt Ward—, marcado por una aproximación a dicho género hecha desde una perspectiva muy fresca, pop, por decirle de algún modo. “Wonderful (the way I feel)â€, por ejemplo, es una balada de aire campirano e instrumentación acústica en la que James deja en claro que las posibilidades que ofrece su garganta no tienen nada que envidiarle a Robin Pecknold, de Fleet Foxes. Por su parte, “Holdin on to black metalâ€, resulta una divertida canción con cierto sentimiento negro, soulero, que ofrece un interesante juego de armonías vocales.

“The day is coming†y “First light†son las que establecen contacto con el sonido que el grupo amalgamó en su exitoso álbum Z, de 2005. En todas ellas, MMJ deja claro que conoce muy bien sus mejores armas: Las guitarras que empuñan Carl Broemel y James, la poderosa voz de este último, así como la ambición artística que acicatea su imaginación.

Diez canciones comprende Circuital, el menos catártico de los discos de MMJ si así se quiere, y en el que la canción que le da título representa su punto más inspirado. Siete minutos en los que el quinteto disputa su mayor desafío; una canción que va mutando a medida que avanza y que desemboca en un espectacular diálogo de guitarras entre James y Broemel, endulzado posteriormente a través del piano. Su letra revela el por qué del título del álbum, esa idea de que todos, de alguna manera, volvemos cíclicamente a las emociones que tuvimos en la infancia.

No obstante sus logros y el estado de ánimo por el que Circuital nos interna sobre todo en sus primeras canciones, algo parece suceder a medida que el oído se acerca al final. “Slow slow tuneâ€, si bien reafirma el interés que MMJ concentró en la balada, cosa que le brinda personalidad, nos anticipa un final anticlimático en el que se extrañan esos contrastes que el quinteto dio a sus discos más logrados. Algo hizo falta ahí para darle un mejor equilibrio a un disco que promete en su recta inicial, pero que no concluye de la misma manera.

8.0

My Morning Jacket
Circuital
Rough Trade, 2011