El que ríe al último.

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El proyecto Noel Gallagher’s High Flying Birds ha llegado para continuar con el suministro sonoro que desde hace años nos ha entregado el mayor de la dupla Gallagher.

Por Violeta Mayer Lux

Para los seguidores fue una excelente noticia que el cerebro musical de Oasis regresara, pero fue mejor comprobar que este material sigue fiel al sonido del grupo.

La banda está conformada por algunos viejos colaboradores, además del baterista de The Lemon Trees y el bajista de The Zutons. La gran diferencia está en la ausencia de la característica voz de su hermano Liam, con quien las relaciones están dañadas desde el quiebre del grupo en 2009. Este primer disco resulta muy conciso, con diez canciones que abarcan un poco más de cuarenta minutos. “Everybody’s on the run†abre el show con un sonido poderoso y heroico. Comenzando con una intro de gran densidad, a los pocos segundos el arreglo adelgaza la instrumentación para dirigir toda la atención hacia la voz de Noel.

De ahí, el álbum se embarca en una carrera de aciertos. “Dream on†cuenta con un sonido familiar, ese ritmo que acentúa cada cuarto del compás con el rasgueo de una guitarra electroacústica.

El tercer lugar en la lista de tracks lo ocupa “If I had a gunâ€, la cual explora el terreno de la balada rock con un sonido redondo y pulsado por los teclados, la batería, el bajo y la característica estampa de las cuerdas metálicas resonando en la cavidad de madera de la guitarra electroacústica. Siguiendo la rítmica de “Dream onâ€, “The death of you and me†lleva el condimento adicional de los instrumentos de viento y bronce que acompañan la voz de Noel, mientras canta acerca de escapar de situaciones y personas que pueden terminar con la establidad y armonía de una relación.

“(I wanna live in my) record machine†es otro himno que con cuerdas, cascabeles y coro de voces comienza y termina en un espacio abierto donde los niños se divierten. “AKA… What a life†llega con un ritmo incesante, acentuado por el bombo y el piano. El sonido se destaca por la ausencia del característico rasgueo de guitarra y la aparición de sonidos más eléctricos.

“Soldier boys and Jesus freaks†retorna a la temática rítmica de las anteriores, dándole unidad al disco. En el último tramo está “AKA… broken arrowâ€, con un cupido de flecha rota y un nostálgico sonido con sabor a bongó y cítara. En la antesala del final se posiciona “(Stranded on) The wrong beachâ€, que encanta con un sonido más sucio que nos traslada a un bar adornado de humo, alcohol y chaquetas de cuero indie.

Pero el final del disco lo corona “Stop the clocksâ€, canción que comienza en balada etérea y termina en psicodelia, refiriéndose al paso del tiempo y paseándose por la muerte y la existencia. Un tema que se vino forjando desde los tiempos de Oasis, para finalmente ver la luz en el proyecto solista de Noel Ghallagher. Un álbum muy bien logrado, con canciones que si bien no se destacan por su innovación, explotan una herencia musical rica en sonido y calidad.

9.2

Noel Gallagher’s High Flying Birds
Noel Gallagher’s High Flying Birds
Universal, 2011