DVD: Alchemy Live. Dire Straits.

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Dire Straits, el grupo que encabezara el guitarrista y cantante Mark Knopfler, despegó hacia la fama internacional cuando su álbum Brothers in Arms salió al mercado y el videoclip de “Money for nothing” rotó hasta el hartazgo en la entonces joven MTV.

Por Enrique Blanc

Pero lo mejor de su trabajo no fue el que los llevó a la fama, sino lo que abonó el terreno para ello, es decir, sus primeros cuatro discos; una cadena que evidencia no sólo la calidad que el grupo ofreció desde su debut homónimo (1978), aquel de la célebre y cinematográfica “Sultans of swing”, sino la clara evolución de un sonido que partió con muchas referencias del folk para ir acercándose, paso a paso, a una carga eléctrica netamente rockera.

El colofón de esa etapa lo representaría el álbum en vivo que el cuarteto dio a conocer en 1984, Alchemy, material que acaba de reeditarse en DVD y Blu-ray. Para 1984, Dire Straits había sufrido ya la pérdida de dos de sus integrantes originales: el guitarrista David Knopfler, hermano de Mark, y el baterista Pick Whiters. Por lo tanto, el único colega que permanecía en la banda, junto a su fundador, era el bajista John Illsley. Por ello, Knopfler redondeó la banda con otros tres instrumentistas: El tecladista Alan Clark, el baterista Terry Williams y el también guitarrista Hal Lindes.

Así, conformado como quinteto, el grupo se presentó la noche del 23 de julio de 1983 en el Hammersmith Odeon de Londres, dispuesto a ofrecer un concierto histórico, con la idea de preservarlo en imagen y sonido para la posteridad.

Cuatro eran los discos que Knopfler tenía bajo el brazo y de los cuales extrajo el material a incluir en el concierto. La velada dio inicio con “Once upon a time in the west”, canción con la que el grupo había abierto su segundo álbum, el exquisito Communiqué. El arranque del concierto es uno de los momentos de mayor intensidad. Apenas apareció el clásico y cristalino sonido punteado de su guitarra, siempre inconfundible, la sentencia se consumó para quienes gozarían de una noche inolvidable, dado el carácter especial que le dio el hecho de haber quedado plasmada en celuloide.

Fueron once canciones las interpretadas por Dire Straits, suficientes para que el concierto alcanzara los saludables 90 minutos de duración. Recordemos que desde su tercer disco, el logradísimo Making Movies (1980), ya Knopfler había roto el molde de los tres minutos y sus canciones iban con la mano en la cintura de los cinco a los nueve, razón por la cual ampliarlas en directo a través de la improvisación no le significó demasiado trabajo. Destaca, desde luego, la potente versión de “Sultans of swing”, que es para muchos su canción más representativa y uno de los himnos indiscutibles del rock de finales de los setenta.

“Alchemy” fue llevada hasta el paroxismo de los diez minutos, pero ése no fue el mayor atrevimiento de la noche, ya que “Tunnel of love” se amplió hasta los catorce y “Telegraph road”, una canción ya larga de origen (parte del álbum Love Over Gold, de 1982), se llevó hasta sus últimas consecuencias.

Puede afirmarse que Knopfler llegó a Alchemy en el mejor momento de su carrera, unos meses antes de que Dire Straits se convirtiera en un fenómeno de popularidad y ventas alrededor del mundo. De allí la importancia de esta reedición.

Es un deleite ver y escuchar a Knopfler intimar con su guitarra y demostrar que es uno de los ejecutantes con más personalidad en el horizonte del rock, quien al igual que Eric Clapton, Robbie Robertson o Neil Young posee una coloración sonora característica e inimitable que le ha servido de plataforma para componer canciones sobresalientes y colmadas de imaginación, como “Romeo and Juliet”, “Telegraph road” y “Tunnel of love”, todas incluidas aquí.

Dire Straits.
Alchemy Live.
Universal, 2010.