Boy flicks
Publicado en/// La Miscelánea
Chick flicks: Dícese de aquel temible término cinematográfico cuya mención causa escalofrío a más de un hombre.
Por Alejandro Rojas Luna
Son cintas cuyo contenido se enfoca al público femenino, con el siniestro plan de remover sus fibras más sensibles a partir de temas, personajes o situaciones romántico/melodramáticas donde las protagonistas alcanzan objetivos venciendo diversos obstáculos, que van desde superar diferencias e injusticias sociales (Historia de Amor, Tomates Verdes Fritos), afrontar pérdidas de seres queridos (Pídele al Tiempo que Vuelva, Ghost), postergar tragedias inevitables (Diario de una Pasión), realizarse profesionalmente (El Diablo Viste a la Moda) o bien hallar el amor, cualquiera que sea la edad (500 Días con Ella, Alguien Tiene que Ceder). Así pues, el sector masculino suele huir de estas películas, más aún si hacen llorar a la espectadora. Eso perturba.
Sin embargo, debe reconocerse que por más acción, rudeza y muertos que digamos preferir, nosotros tenemos nuestras propias “películas para chicos”, capaces de hacernos nudos en la garganta gracias a sus historias de superación personal y amistad. Sí, nuestras “películas de chicos” son aquellas con temas deportivos. Tal cual. Curiosamente, los relatos e imágenes más emotivos parecen provenir de los deportes con más testosterona: Box y fútbol americano.
Digan si no en su momento se emocionaron viendo entrenar en la marginalidad a Rocky Balboa, quien con los pronósticos en contra se preparaba día a día para enfrentar la pelea de su vida. ¡Vamos Rocky!
¿Qué tal Somos Marshall, donde una multitud se reúne en su universidad, tras el accidente donde murió casi todo el equipo de americano, para corear al unísono repetidas veces “¡Somos Marshall!” y así exigir la no desaparición del programa de fútbol? De lagrimita. Y qué decir del monólogo que se avienta Al Pacino en Un Domingo Cualquiera, cuando arenga a sus rendidos jugadores:
“En este equipo, nosotros luchamos por esa pulgada. En este equipo, nos destrozamos… Nos agarramos con las uñas de las manos por esa pulgada. Porque sabemos que cuando sumemos todas esas pulgadas eso va a hacer la maldita diferencia entre ganar y perder, entre vivir y morir. Eso es un equipo, caballeros, o sanamos ahora, como un equipo, o vamos a morir como individuos. Eso es fútbol, hombres. Eso es todo lo que es”. Hey, cualquiera se conmueve.
Así, mujeres, no piensen que su pareja carece de sentimientos por no gustar de las chick flicks, porque, aunque discreto, a veces también se le arruga su corazoncito de guerrero… No, no lloro; solo me entró una basurita al ojo.



