Editorial / Septiembre
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Hay pocas cosas en la vida que me produzcan tanto gozo, tanto placer, tanta diversión como The Big Lebowsky. La he visto muchas veces, pero el efecto es siempre igual o incluso mejor.
Si ustedes no la han visto, favor de dirigirse hoy mismo a su tienda Mixup más cercana y subsanar cuanto antes esa terrible falta a su sentido del humor y su cultura trivial.
En pocas lÃneas, la pelÃcula trata de un vagazo angelino, “El Dudeâ€, que es confundido por un par de matones con el millonario Jeff Lebowski, con quien sólo comparte el apellido. Tras recibir una paliza, inicia la búsqueda de El Gran Lebowski. De su encuentro surgirá un trato: “El Dude†recibirá una recompensa si consigue encontrar a la mujer del magnate, quien está secuestrada. AsÃ, se va construyendo una historia delirante, donde los incidentes más locos y absurdos se pelean el tÃtulo con algunas frases absolutamente memorables. Hace poco, en un viaje a Austin fui, junto con mi familia, a una función quote along de The Big Lebowski: La idea, al estilo de lo que pasa con The Rocky Horror Picture Show, es que a la cinta le ponen en subtÃtulos algunas de las frases más clásicas, como: “That rug really tied the room together†(“Esa alfombra realmente armonizaba el cuartoâ€), referida al tapete que le “ensucian“ a “El Dude†al principio de la cinta, y que obviamente ni es valioso ni tiene nada qué armonizar, o “Hey, careful, man, there’s a beverage here!†(“¡Hey, con cuidado amigo, hay un trago aquÃâ€), que dice el protagonista nada menos que cuando le están dando una paliza o, “Fortunately, I’m adhering to a pretty strict, uh, drug regimen to keep my mind, you know, uh, limber†(“Afortunadamente, me estoy apegando a un, eh, régimen muy estricto de drogas para, tú sabes, mantener mi mente ágilâ€), que dice “El Dude†para demostrar que está totalmente alerta para resolver el misterio del secuestro de Bunny Lebowsky) etc. y todo el público las dice al mismo tiempo que el personaje. Además, la cinta es presentada por un tipo vestido igual que “El Dudeâ€, con bata y chanclas y la barba crecida, quien da las instrucciones sobre cómo seguir la cinta y a la entrada se reparten algunos props, como un bat inflable, ropa interior y un Cyalum, para usarlos en determinados momentos de la función. Se trata, sin duda, de una fiesta, de un happening, alrededor de The Big Lebowski. Un evento que sólo podrÃa suceder con una cinta cuyo único objetivo es que los espectadores se la pasen realmente bien y disfruten con las ocurrencias, obsesiones y necedades de todos los personajes, en especial “El Dudeâ€, Walter y Donny.
Y ése, sin duda, el mayor triunfo de los hermanos Coen: Divertir con una tremenda gracia, con un humor totalmente inédito, y hacerlo con gran inteligencia y una cinematografÃa impecable. Yo ya lo sabÃa, pero lo confirmé como nunca esa noche: “El Dude†y sus amigos Walter y Danny llegaron para quedarse.
Mauricio Hammer



