MGMT: Cambios en la administración tagged: , ,

MGMT: Cambios en la administración

Publicado en/// Artículos, Reseñas

Por Cynthia Rodríguez

Los chicos de MGMT sonaban frescos y atractivos cuando lanzaron su disco debut, Oracular Spectacular. Con el tiempo, el encanto se fue desvaneciendo. Hoy, escuchar “Time to pretend†mientras acompañas a tu madre al mandado ya no es tan divertido. Mucho menos lo es que te topes con que cierto político francés de derecha utilizó “Kids†para su campaña ¡y sin permiso! Sinceramente, ya nos estaba cansando su schtick de niños espaciales con pinturas en la cara y disfraces de indios blancos que parecían desconocer la historia de Estados Unidos.

Para poner punto final a la etapa de Oracular Spectacular, el vocalista Andrew VanWyngarden anunció que él y su compañero Ben Goldwasser se deshacían de la ironía que figuraba en su primer disco para dar paso a algo de honestidad en Congratulations, un disco en el que se siente que buscan reencender la chispa y quitarse etiquetas del pasado. Esta vez, el grupo se marchó a Malibú para aprender a surfear, y bajo la batuta de Pete “Sonic Boom†Kember –ex Spacemen 3 – producir este nuevo obsequio psicodélico en baja definición.

El disco abre con “It’s workingâ€, a la que consideran la segunda parte de “Time to pretendâ€. Los nenes que soñaban con irse de fiesta y acostarse con estrellas, vuelven para decirnos que ser famosos y tomar éxtasis no es tan divertido como imaginaban. “Song for Dan Treacy†está dedicada al líder de Television Personalities, e incluso piden prestados algunos elementos del C86 para combinarlos con órganos Hammond y guitarras mod.

Le sigue la breve “Someone’s missingâ€, una decadente balada en la que se nota la guía del coproductor Dave Fridmann, reconocido por sus trabajos con Flaming Lips y Mercury Rev (su antigua banda), además del propio Oracular Spectacular. Esta sensación de espiral en descenso continúa con “Flash deliriumâ€, el primer tema que dieron a conocer en su sitio web. A muchos escuchas no les gustó, pues el frenesí de antaño con ecos y flautas está muy alejado del pseudo futurismo sintético de sus primeros grandes sencillos.

“I found a whistle†es otra pieza tranquila, con panderetas, theremin y vocales etéreas, donde la influencia de Fridmann es más que obvia. La loquera les pega más en “Siberian breaksâ€, una rapsodia de doce minutos que incluye coros estilo The Mamas and The Papas, cuerdas orientales, tambores electrónicos, glitches ochenteros, violines, y a VanWyngarden recitando a la manera de Syd Barrett.

Ellos dicen que son ocho canciones distintas en una, pero se siente más como una larga canción dividida en ocho partes… Quizá la canción más pegajosa sea “Brian Enoâ€, donde repiten una y otra vez, sobre un fondo rocanrolero y psicótico, el nombre del pionero de la música ambient. Sigue otra referencia a la cultura pop con “Lady Dada’s nightmareâ€, un desgarrador instrumental que tiene más que ver con la banda sonora de alguna triste película que con Lady Gaga y el dadaísmo.

El álbum comparte nombre con el último track, que es una suave y simple melodía pop en la que los chicos nos dicen que, más allá del éxito monetario, “sólo necesitan una gran felicitaciónâ€. Y parece que la reciben, con aplausos al final (cortesía de ellos mismos).
En todo Congratulations son constantes los delays y efectos estilo SMiLE de Beach Boys.

Aún con influencias retro, hallamos pizcas de vida contemporánea. ¿Que si tendrá tanto éxito como el anterior? ¿Cuántos hipsters serán ahuyentados? ¿Vendrán seguidores nuevos? ¿Recibirán las felicitaciones que tanto anhelan? ¿Serán las que se merecen?

Lo único que podemos decir es que no es un gran álbum, pero sí un experimento sorprendente.

MGMT. Congratulations. Sony/Columbia, 2010