Historias de éxito presenta: Jay-Z

Publicado en/// Artículos

Por Daniel Segundo

En la música, como en cualquier rama del arte, constantemente surgen ideas y entusiastas, pero eso no es suficiente cuando llega el momento de aterrizarlas y darles un cuerpo tangible. Pocos son quienes consiguen materializar su idea, y sin duda uno de ellos es el rapero Jay-Z, bastión afro del sueño americano.

Shawn Corey Carter, nombre de pila del moreno rimador, ha venido dando palos en la industria musical desde hace poco más de 15 años y gracias a ello ha logrado una vida que parece exclusiva de los personajes de cuentos de hadas; si no, ver para creer: Casado con la escultural muñeca Beyoncé, director general del importante sello Def Jam, socio del equipo de fútbol americano Jets de Nueva York, propietario del reconocido club 40/40 y con una fortuna estimada en 320 millones de dólares. ¿Será o no el rap una industria creciente y rentable? (Y de serlo, ¿por qué en nuestro país nadie lo cree y le siguen apostando al ya aburrido indie-rock?)

Así, pese a tenerlo prácticamente todo, el hombre va por más y edita The Blueprint 3, un disco cuya hechura es de una perfección y dedicación creativa que ya se ven poco en la música. Este disco, su número once de estudio, corresponde a una trilogía de albumes que inició con The Blueprint (2001) y The Blueprint: The Gift and the Curse (2002), siendo el segundo el más vendedor.
Inicialmente, el encargado de hacerle propaganda al disco que cierra la trilogía fue Kanye West, quien dijo que podría ser “el mejor y más auténtico disco de rap de la historiaâ€. El mismo Jay-Z, opina: “Me gusta lo auténtico y conseguirlo siempre es difícil y caro. Lo auténtico no es para cualquiera, podría decir que es un lujo. Digamos que es más o menos como el cuadro de Andy Warhol que tengo en mi oficina; nadie puede competir contra él, porque es genuinoâ€.
Como es costumbre en un disco de rap, las colaboraciones de colegas son un hecho y en este caso el neoyorquino no escatimó, reclutando a los mejores, a los de moda, a un grupo de productores irreales para una sola producción, es decir: Timbaland, Swizz Beats, The Neptunes y Kanye West, entre otros.

El sonido del disco nos recuerda la crudeza del barrio con beats duros, pero éstos juguetean con algunos coros más soul, lo que le da un carácter pop y digerible. Es interesante cómo Jay-Z suena electrónico por un lado en canciones como “Venus vs Mars†(hecha por Timbaland) y, por otro, conserva su rap característico en tracks como “Ambitiousâ€, donde canta Pharell.

Eso sí, de unos años a la fecha, Jay-Z ha ido transformando su visión de la vida: “Me gusta rodearme de gente positiva. La gente positiva normalmente es exitosa en la vida y toda la gente que está en este disco es así. En mi adolescencia, cuando vivía de la delincuencia, solía estar cerca de gente violenta y negativa, los cuales en algún momento admiré, pero terminé dándome cuenta de que son perdedores. El peor fracaso es cuando para ti lo negativo es algo normalâ€.
A simple vista, la portada del disco parece un eficaz y fácil trabajo de Photoshop, pero su creación implicó más que un software, ya que se trata de una instalación hecha con instrumentos musicales reales. “Decidí poner esto para recordarle a la gente ciega que estos instrumentos son hip-hop y que el hip-hop es música muy elaborada donde todos estos elementos pueden convivir unificados y dar como resultado algo belloâ€.

Para la campaña de lanzamiento del disco, Jay-Z realizó un video donde reproducía todas las portadas de sus discos desde el inicio hasta la fecha, en un plano secuencia que sólo puede catalogarse como genial y que puede verse en YouTube y en su página oficial. Muchos se preguntarán, ¿por qué hacer un disco tan ostentoso en un año de crisis tan profunda? Jay responde convencido: “Simplemente porque en los tiempos difíciles es cuando más se crea arte puro. Los conflictos suelen ser la madre de la inspiración y yo soy eso, la adversidad convertida en éxitoâ€.

Este 2010, el rapero planea dar continuidad a The Blueprint 3 y lanzar un nuevo LP bajo el descarado y honesto título de Mercenary Businesses, aunado a un tema que grabó con Bono (U2), a favor de los damnificados por el sismo en Haití.
“No soy un tipo arrogante, soy un chico bueno, y cuando digo que soy el mejor es porque he trabajado y he sido constante como nadie hasta ahora en el rap. Los que pudieron haberlo hecho eran Biggie y Tupac, pero están muertos y yo tengo el trono porque desde el principio ese era mi destinoâ€, puntualiza.

Jay-Z. The Blueprint 3. Warner, 2009.