Sobreponerse a una ruptura amorosa es una labor cercana a la resistencia, porque además del impacto emocional y neurológico que genera, acorde con la neurociencia, los quiebres amorosos activan determinadas regiones del cerebro asociadas al dolor físico, dándole sustento al credo popular que dicta “el amor duele”, sensación que impulsa al individuo a revisitar y rememorar los recuerdos de la relación terminada.

Y es bajo esta circunstancia es que Gravité hace que cobre forma “Tiempo”, canción producida por Cocó Santos (Clubz), donde se capturan los minutos finales a una relación, siendo en este caso el conducto melódico el sonido del bajo que interactúa con el resto.

Conozcan el colapso del tiempo que se termina en una relación.

Por: J. Alejandro Rojas Luna