Fernando del Val es un escritor y poeta español que en las semanas levantó ámpula entre los fans tanto de sepa como ocasionales del mítico vocalista de la banda Héroes del Silencio: Enrique Bunbury. ¿Dónde está la polémica? En que Del Val se dio a la tarea de corroborar los rumores que ponían a autor de canciones como la “Chispa adecuada” o el “Duende Maldito” en el centro de un escándalo de plagio a través de 37 letras y versos bajo sospecha. Entre los autores involucrados se encuentra Mario Bendetti, Frida Khalo, Fernando Sánchez Drago, Nicanor Parra, Charles Bukowski, entre otros. El mismo Enrique ha salido a declarar que no hay nada que esconder, que ha tomado incluso encabezados de periódicos para crear canciones sin que nadie lo señale. ¿Inspiración o plagio? Aquí las palabras del autor del libro “El método Bunbury”.

1- ¿Cómo llegaste a este trabajo, fue una sospecha, fue un accidente, cómo fue llegar a esas 37 canciones y versos?

Un amigo, en el instituto, me cuenta que ha leído un libro de Mario Benedetti, Geografías, y que en él se hallan doce versos clavados a los de algunas canciones incluidas en el disco Avalancha. Después, ocurre lo mismo con Sánchez Dragó. En el libro El camino del corazón hay muchas ideas contenidas en canciones de El espíritu del vino. A partir de ese momento yo tengo la antena encendida y cada vez que voy leyendo algo con resonancia en la obra de Bunbury, lo apunto. Fue un accidente que dio paso a una sospecha.

2 – Ahora se habla del método Bunbury, pero ¿Cuál es tu método? ¿Cómo y por dónde entraste a esta investigación?

Es imposible tirar del hilo porque no hay lugar donde hacerlo. En un momento, probé un programa antiplagio universitario. Yo pensaba que funcionaban a partir de bibliotecas con decenas de millones de ejemplares. Pero no. Utilizan el filtro de Google, que está contaminado por las letras de Héroes del Silencio y de Enrique Bunbury en solitario. Con lo cual, herramientas de ese tipo no te llevan a nada. Se ha resumido en ir leyendo e ir encontrando. Aunque parezca mentira.

3- Tú cómo escritor y poeta y el tema de la “inspiración” de otros autores ¿Te parece normal las respuestas de Enrique?

Bunbury no tiene más remedio que adoptar una postura defensiva. Me parece normal que en estos momentos no hable. No me pareció normal la respuesta que dio a la familia de Pedro Casariego cuando se supo, en 2008, que había utilizado ideas de este poeta. Demasiado altivo. Lo normal es citar.

4- Hay quien compara la situación del libro con el disco de Bob Dylan Love and theft ¿Te parece comparable o solo una desafortunada justificación?

Yo creo que Bob Dylan es más elusivo y alusivo. Y Bunbury practica la literalidad de una manera casi compulsiva. Pocas veces se acoge a la paráfrasis. De todos modos, yo estoy convencido de que en su ánimo no está engañar a nadie. Creo que no ha desarrollado una reflexión acerca de los derechos de autor en la literatura como si la desarrolló dentro del mundo de la música. Y si Dylan, en algún caso se ha excedido, mal también. Lo que está claro es que el 99% no lo hace. No vivimos en el siglo XVI o XVII para coger de donde queramos y autoatribuírnoslo.

5- Desde dónde te gustaría que los lectores lean tu libro ¿Desde la curiosidad, la crítica o la reflexión?

La curiosidad es inevitable. Pero no es un libro que busque el escándalo. Creo que se aprecia en cuanto se abre. Es un libro reflexivo acerca de los límites de la creación. El caso Bunbury es la base para elevar un debate limpio e interesante.

6- Sé que la intención de tu libro es no perjudicar a nadie, aunque los resultados de este pondrán en el ojo del huracán al músico ¿Cómo crees que se vea afectada la figura del héroe después del libro?

Cualquier seguidor normal verá matizada la impresión que tiene del cantante. Es lo que me ocurrió a mí. Sin embargo, hay fanáticos. Y los fanáticos da igual que lo sean de un equipo de fútbol, de un cantante, o de un partido político. Nada va a torcer su opinión. Llevan a la espalda una pasión acrítica. Todo lo justifican. No me interesan.

7- Por último, te lo pregunto cómo periodista musical y cultural ¿El hecho de que un poeta y escritor como tú haya hecho este trabajo con tal rigor o en otras palabras ¿Por qué ningún periodista especializado se había percatado de dichas canciones y versos? ¿Te parece que haya una zona de confort en el gremio del periodismo musical?

Yo creo que una de las derivadas de este libro es la muy decreciente costumbre lectora de las poblaciones. Igual que lo he encontrado yo, podía haberlo hecho otro. Máxime cuando, en 2007, un año antes de saberse que había tomado tres ideas de Pedro Casariego, publiqué un reportaje a cuatro páginas en una revista española, La Clave, con alrededor de 30 casos. Al final, me he visto obligado a hacer el ensayo yo mismo. La prensa musical, como toda la prensa, vive momentos de cambio de paradigma, faltan lectores, el cambio al modelo digital no está asentado… no sé… en general vivimos demasiado rápido y eso nos priva de momentos de reflexión.

8- Sabes los planes de la editorial para su venta en México y Latinoamérica?

En principio, el editor me ha dicho que la distribución internacional la deja en manos de Amazon. Ese es un lugar al que yo no llego ni en el que influyó. Por mí, se publicaría en cada país. Pero el sentido común me indica que no es viable económicamente.

Por: Ángel Armenta López