Ometeotl es el “Dios de la Dualidad”, también llamado Moyocoyani, “El que se creó a sí mismo”. Así, Él se pensó y se inventó para constituir el principio y generar todo lo que existe. Equivale al Ptah egipcio. A su vez, fue la primera manifestación divina que dio origen a todo. En la lengua autóctona mexicana, la palabra “Dios” no existe como tal. Pero en su propia lengua la palabra “Ometeotl” engloba el creador de todo, el principio, el único. Como en todo lo que vemos están estas partículas positivas y negativas, así mismo en todo con lo que tenemos contacto y al interior de nosotros.

Valgan estos elementos de contexto y asociación de ideas para vincular a la banda de rock Ometeotl, agrupación que tras diez años de pausa dentro de la escena independiente ha regresado este 2020 con la canción “Ansiedad”, cuya música se sale del esquema convencional al estar disociada de cualquier sonido que pueda interpretarse como indie, etiqueta por todos conocida, pero que no necesariamente reporta originalidad.

Y es que en Ometeotl coexiste una vasta paleta de sonidos, entre lo cuales la guitarra imbuye a los oídos en una atmósfera intensa e inquietante, misma que se complementa con el sintetizador y la base rítmica que no cesa en ningún instante de meter presión, aspectos que en conjunto allanan el paraje para que sea la voz quien cuente la historia que habla de resistencia ante la alienación de la cual muchos participamos en las redes sociales. Cabe destacar que si bien el nombre de la banda alude a un vocablo prehispánico, ese detalle no está presente en la pieza descrita.

Dicho lo cual, el regreso de Kalik Alguiz (voz), Ricardo Castro (guitarra), Rogelio Espinoza (batería), Javier Hernández Pacheco “Zipe” (teclados) y Eztli Ukben (bajo), quienes contaron desarrollaron en estudio con Producciones de Nadie y Abraham Dip Portos, quien también llevó al cabo la mezcla y masterización, pues es una acción que genera altas expectativas para lo que prosiga con la banda en el corto plazo, en tanto su video es un grato salvoconducto.

Por: J. Alejandro Rojas Luna