La contradicción es la confirmación de una incompatibilidad manifiesta entre dos o más proposiciones o realidades, incluso se ha demostrado que la contradicción es, además, un arte: El de afirmar lo contrario de lo que se está diciendo y además razonarlo.
Con base en lo anterior es que cobra sentido el nuevo álbum de Emmanuel Talancón: Contradicciones, quien después de trazar una trayectoria que se remonta a los discos ¿Qué le pasa al mundo? (2013), Escúchame (2014) y Utopista (2018), pues para el autor ahora ha cobrado consciencia que las personas existimos en una permanente dualidad donde aquello que tiene sentido se complementa con aquello que es su opuesto. De este modo, ambos elementos se conjugan como parte de un todo que es parte de la identidad de cada quien.
Es entonces este el contexto que da forma y estructura a canciones como Analogías”, “Azúcar y Sal” Soles nocturnos”, las cuales desde distintos enfoques dan cuenta de lo que representan participar de una contradicción, una donde incluso el título del disco puede considerarse una forma de enfrentar lo que representa dejar de interpretar la trova de los primeros discos, pero con objeto de avanzar hacia el rock pop del presente.

“En definitiva hay una ruptura entre el disco anterior Utopista y Contradicciones. Esto se debe a que este nuevo álbum es, en sí, una contradicción. Todas las canciones mencionan esta palabra o hacen juegos de palabras y musicales en donde se genera lo contradictorio”, rúbrica Talancón.

Dados estos elementos ahora es turno de colocar atención a esta serie de contradicciones condensadas a lo largo de diez canciones. 

Por: J. Alejandro Rojas Luna