Ikas Taroa, Ocean Harper, Dave Triketa y Ghouls Aftermath conforman la banda Ikkarus, proyecto donde rock alternativo y grunge se conjuntan para dar forma a un concepto donde también las imágenes cobran peso específico.
Es así que platicamos con Dave para conocer detalles de lo que representó crear su álbum debut Stains & Echoes, entre otros detalles la elaboración del video “Vanity Is Fair”, el cual desde la manufactura independencia denota finos detalles.
Aquí las palabras:
 
Círculo Mixup: Ikkarus remonta su origen al año 2013, así, con ello en cuenta, ¿cómo evalúan la escena en la cual ustedes se desenvuelven, misma que le hace frente a géneros de alcance masivo como son actualmente la música bailable y el reggaeton? 

Dave Triketa: Pienso que géneros como el reggaeton, el house, trap, y las mezclas que llegan a existir entre ellas, pues al final de cuentas son expresiones culturales que piden los hábitos de consumo, pero habemos muchas personas que gustamos de otras expresiones.

Al respecto, siento que la escena actual está retomando géneros de otras décadas y los mezcla con nuevos, lo cual enriquece mucho el estado de salud y habla de madurez tanto de la escena como del público, porque se están perdiendo prejuicios y ciertas resistencias.
A mí me parece que el estado de salud de nuestra escena es bueno.
 
Stains & Echoes es el disco actual de la banda, ¿oficialmente cuándo comenzaron a trabajar en torno al material?
Esto se remonta al momento en que nos conocimos y que fue en 2013 gracias a una puesta en escena que se realizó en la UAM Azcapotzalco, misma que fue realizada por un coreógrafo chileno que se llama Bernardo Orellana. Ahí fue donde reclutaron a Ocean Harper (teclados y sintetizadores) y a Ikas Taroa (compositor principal) para musicalizar esta danza donde yo me encargaba de operar cámaras y regular el sonido en las consolas. Hicimos click, lo cual llevo a que Ikas nos compartiera composiciones que tenía desde hace 5 ó 6 años. Con esa base es que fuimos puliendo y desarrollando el sonido con el que nos sentíamos a gusto. Fue entonces un proceso largo que al final pudimos materializar, aunque en un inicio nos atoramos un poco al ser la primer grabación en estudio, después comenzamos a grabar arreglos para la canción “La llorona”, ya que estamos preparando un EP con música folklórica mexicana, mismo que estará conformado por cuatro canciones.
 
Stains & Echoes se trata de un disco que gira en torno a un concepto, ¿por qué hacerlo de esa manera dentro de este contexto donde se le da privilegio al lanzamiento de sencillos en plataformas digitales que no necesariamente tienen conexión entre sí?
Nosotros en el proceso creativo de composición intentamos que siempre haya una narrativa, un discurso en cuanto a la orquestación e instrumentación, donde se pueda identificar un inicio, énfasis, una explosión y hasta llegar a una caída; como si se estuviera contando una historia que aquí está reforzada por la lírica. Intentamos que todo el disco se interprete como si fuesen escenas de una película, esto con objeto que todo el disco se escuche de principio a fin y así el escucha esté expuesto a la experiencia completa narrativa que intentamos expresar a través del disco.
Esto es debido a la influencia de bandas como Tool, Portishead o Porcupine Tree que tienen muy marcadas las intenciones de cada pieza.
 
“Vanity is fair” es el sencillo actual y se complementa con un video oficial, ¿ustedes participaron en la idea creativa o les realizaron la propuesta? Ya que se trata de un clip donde se alternan locaciones abiertas y cerradas, además de actuaciones y hasta interviene un elemento de realidad virtual por medio de lentes. Se trata de una idea detallada y muy elaborada.
Estuvimos presentes en todo el proceso creativo de producción y establecimiento del concepto. Todo partió de la lírica de la canción que hace alusión a que normalmente los ser humanos estamos desesperados por darle sentido y trascendencia a la vida, cuestiones que normalmente se intentan a través de bienes materiales, acumulación de riqueza o actividades que satisfacen necesidades momentáneas; no obstante, eso deja de lado otras cosas realmente trascendentales en la vida como es el fomento de valores sociales, el crecimiento de la identidad personal, el espiritual o la autocrítica. Así pues la canción es una manifestación de esa idea que tenemos y eso lo trasladamos al video vinculándolo al diseño que tenemos de nosotros mismos como de personajes, pues nos manifestamos como una banda de concepto 360 grados al abarcar áreas performáticas y visuales. 
Cabe mencionar que nos ha ayudado mucho nuestra agencia Reflector, gracias a ellos hemos logrado tener una visión mucho más amplia de la que teníamos acerca de como proceder y la proyección de la banda. Ellos nos vincularon con el estudio Efímero, la productora de videoclips, y entre todos fuimos amasando el concepto. Fue cuestión de conjuntar el diseño de nuestros personajes con la idea del deterioro social que aborda la canción en una época donde todo está casi perdido, mientras que lo único que queda es una especie de ‘soma’, aludiendo al libro de Aldoux Huxley, “Un Mundo Feliz”, donde la gente está rememorando en un loop interminable, vivencias que tuvieron para darle sentido a su vida.
Este resultado me alegra mucho que se perciba, ya que fue algo que sí nos costó trabajo, esfuerzo y tiempo. Al final nos quedó un producto interesante que nos llena mucho.
Siendo banda independiente ¿cómo han logrado financiar el área del video, la cual suele ser más costosa que hacer la música en sí?
Aquí cabe destacar que todos los integrantes de la banda tenemos un trabajo que nos permite sobrevivir, pagar las cuentas y financiar nuestro arte y pasión que es la música. Como cualquier músico trabajamos para que en un momento determinado podamos entregarnos completamente a la banda.
Ocean Harper, por ejemplo, estudió en el conservatorio de La Habana y trabaja como músico, da clases particulares y tiene otros proyectos.
Ikas Taroa es piloto comercial de aviación, y yo soy diseñador multimedia.
Además de financiar con nuestros trabajos la agencia nos apoya en cuestiones como intercambios comerciales, al igual que sucede con Efímero.
 
¿Ustedes todavía ven viable el formato físico para plasmar y ampliar el concepto que quieren transmitir en cuanto a la identidad de Ikkarus?
Sí lo estamos considerando, aunque no masivamente porque sigue habiendo un sector nostálgico que quiere palpar y tener el objeto como tal. Además porque para la vida normal de las personas resulta complicado sentarse a escuchar completo un disco.
Quizás lo hagamos bajo demanda.
 
¿Qué planes tienen en torno a próximas presentaciones en vivo y el lanzamiento de material grabado?
Lo más próximo es un evento en Foro Bizarro el 27 de febrero. Esto lo organiza Devil In the Woods, la disquera que nos ha arropado y con quien firmamos recientemente contrato.
Habrá otras bandas de la disquera como Zeit, Loiis y Muuk, y como invitados espaciales No Somos Marineros.
Posterior a eso lanzaremos otro sencillo: “A mean to say goodbye” y después vendrá la presentación del video.
Y ya sea hacia el cierre de este 2020 o inicio de 2021 lanzaremos el disco como tal.
Dave, ¿algo que quieras agregar para despedirte de esta conversación?
Estamos trabajando en contar con una tienda en línea donde pondremos a disposición la mercancía. 
Y quisiera destacar que espacios como este medio son muy importantes para la escena porque permiten el conocimiento entre la gente de las bandas mexicanas.
 
 
Por: J. Alejandro Rojas Luna