Gran Sur, la banda integrada por Sofi Mayen (voz, letras y guitarra), Javier Ramírez ‘El Cha!’ (bajo), Iñaki Vázquez (sintetizadores y guitarra) y Elohim Corona (batería), es una banda que se encuentra andando los pasos necesarios para hacer llegar sus historias a la audiencia, cuestión que el reciente martes 27 de enero los llevó a inaugurar las sesiones/gigs que habrán de realizarse en Skullcandy Studio México, acto pensado para escuchar sin barreras ni distancias el sonido de los artistas en un espacio íntimo, ya que para tal efecto se invita a una pequeña cantidad de público que obtiene sus pases sin costo participando en dinámicas realizadas por determinados medios de comunicación quienes también hacen acto de presencia.

Así, esta primera gig ocurrió con base en una dinámica donde el público aguardó y fue atendido en la propia azotea/roof acondicionada en Skullcandy hasta que llego el llamado para bajar al espacio donde la banda terminaba los preparativos para comenzar la interpretación de cuatro canciones, mismas que serían interpretadas tres ocasiones cada una para obtener las tomas necesarias que derivarán en la edición y presentación de los videos que habrán de ser mostrados dentro de poco tiempo.
De este modo, es que se hicieron sentir “Mi Dios”, la primera canción que compusieron juntos en su historia y habitante del álbum debut Ay, Dolor (2018), misma que los puso en el campo para recorrer otros senderos hasta que cobraron forma en piezas como “Si te vuelvo a ver”, “Vamos a brindar” y “Ni de mano no de beso”, las cuales contaron con detalles donde la audiencia participó chasqueado los dedos o con las palmas de las manos siguiendo el ritmo. Mención aparte se reserva para la forma en que Elohim asumió la percusión, ya que no requirió batería y ello lo suplió con una maquina de escribir, el propio estuche, al parecer del bajo de Cha!, y otros recursos alejados de la tecnología u efectos artificiales. Ya lo verá el público cuando el video esté listo.
Lo anterior da cuenta de la manera en que Gran Sur y su audiencia conectaron la misma gama de emociones y eso es algo que perdurará en la memoria de cada persona allí presente, ya que al finalizar fue generoso y mutuo el aplauso prolongado que mutuamente artistas, público y equipo técnico compartieron… además que una vez concluida la parte musical también habría una convivencia entre el grupo y la audiencia para comer y brindar. Pocas veces hay la posibilidad de tener esa cercanía y eso es algo que se aprecia.
Descrito lo anterior es que ahora resta aguardar el lanzamiento de esta sesión, esto al igual que el siguiente llamado para acudir a presenciar a la banda o solista que participará en otra gig de Skullcandy.
Esto apenas comienza.
 
Por: J. Alejandro Rojas Luna