Un Viejo amor que cambió la historia de la Revolución
José Luis Basulto
Yo Publico
2019
“Al pasar por La Axocoche, un fresco ojo de agua que brota de la tierra, se le antoja descansar a la sombra de los viejos amozquites que los olmeca—tlahuicas utilizaban para demarcar sus tierras. Los ojos claros de Nachito se posan sobre el esbelto torso de un lugareño que baña a su tordillo detrás de unos cazahuates; al preguntar por su nombre, el guardia le dice que es un tal Miliano, uno de Anenecuilco, gran conocedor ecuestre. El animal da un relincho, el oriundo lo apacigua y siente una fuerte mirada sobre él, al voltearse, Nacho le sonríe al descubrir unos grandes bigotes negros y unos enormes ojos vivos que adornan el rostro del morelense. El citadino se levanta, se sacude a nivel de las nalgas el pantalón mugroso de tierra y con calma comienza a desnudarse, dejando ver una piel blanca como de conejo que contrastaba con el cuello y brazos enrojecidos por el sol. De un salto, se mete al agua que lo recibe fríamente.”
Lo anterior es un extracto de la novela Un Viejo amor que cambió la historia de la Revolución, historia donde para el contexto de la época se narra el secreto a voces del amor prohibido existente entre Miliano, joven bronco campirano, y Nachito (el yerno de su suegro), quien cuenta con una personalidad sofisticada. Así, ambas personas que se conocieron circunstancialmente y decidieron unirse en una época de la cual se extrajeron héroes nacionales e ideales que conocemos y preservamos en el presente, son los protagonistas que representan la diversidad sexual y el amor 
amor libre que en cada época ha tenido que luchar para ser reconocido.
Un Viejo amor que cambió la historia de la Revolución, es autoría de José Luis Basulto, el cual ganó el concurso Nuestra Love Story 2019 organizado por la plataforma YoPublico.mx, sitio mexicano enfocado en orientar e impulsar a los autores independientes para que puedan publicar y vender su obra de manera física y digital.
Bienvenidas ambas propuestas que ameritan darles seguimiento.
 
Por: J. Alejandro Rojas Luna