8 de octubre 2019

Foro Sol

Cuando las notas de “Plainsong” se empezaron a escuchar, sabíamos que estábamos en el tiempo y lugar perfectos, y una vez más se confirmaba cuando alguien dijo que Martin Hannett (productor de Joy Division y New Order) había creado el sonido de los años ochenta, porque The Cure es eso, el sonido de toda una era. Increíble la imagen de Robert Smith abrazando su guitarra mientras cantaba “Pictures of you”, cuánto le debe Mr. Smith a ese instrumento, nos hizo recordar esas historias de que él solo encerrado en su habitación, componía y grababa los demos de los álbumes de su banda de toda la vida. Impresionante fue escuchar “Just one kiss” ese tema que viene incluido en el EP “The Walk”, aquel disco que lanzó después de que su disquera le reclamara por las bajas ventas de su anterior trabajo; “Pornography”, exigiéndole a Robert Smith canciones más pop. Y fueron esas canciones pop las que le dieron brillo a esta noche de cielo despejado. Así sonaron en todo lo alto entre otras “Love song”, “Push”, “In Between days” y “Just like heaven”…

Y sí, se extrañaron canciones como “One hundred years” o “The hanging garden” pero quien se puede resistir a hitazos como “Friday I´m in love”, “Hot, hot, hot” o “Close to me”. Y como ya es costumbre, Robert Smith y compañía cerraron la velada con temas de su primera etapa, “Three imaginary boys”, “Boys don´t cry”, “Grinding halt”, “10:15 Saturday night” y ” Killing an arab”

Fueron tres horas de canciones que nos transportaron a una era donde el objetivo de este proyecto llamado The Cure, era reinventarse disco a disco, utilizando los recursos y tendencias que estaban alrededor, dinámica que los hizo convertirse en lo que son ahora, una súper banda que hace gira mundiales y llena estadios. Difícil practicar lo que se predica, “Stay alive but stay the same, it´s just the same, a stupid game”. Prometieron volver, y seguramente lo harán…

Texto: Jacobo Vázquez López

Foto: Brenda Ávalos