FILUNI

Viernes 30 de agosto 2019

La relación de Daniel Melero con México es como esas citas que se anhelan tanto, pero que son canceladas unas horas antes, esto por algunos intentos que anteriormente se habían presentado para traerlo a tocar a la Ciudad de México, pero que no se lograron al final; hace tiempo en un Vive Latino y un par de años en el Festival Marvin. Sin embargo, cuando la cita se logra concretar y existe reciprocidad tanto del público como del artista, cosas fantásticas suceden, y ese fue el caso de la presentación que tuvo el inquieto músico argentino en la III Feria Internacional del Libro de los Universitarios en la UNAM.

Como parte de su más reciente gira “Canciones tecno revisadas y travestidas” el músico y productor mostró su capacidad para reinventarse y presentar un concierto breve pero poderoso. Ante un público reducido de fans (se podría casi asegurar que todos se conocían entre sí) y unos cuantos curiosos, Daniel Melero acompañado en esta ocasión por Nahuel Berneri, fue mostrando canciones de distintos momentos de su carrera, así sonaron “Palabras”, “Amor difícil”, “Deseo” la increíble “Sangre en el volcán” de su etapa con Los Encargados, y el “Ritmatista” entre otras. Canciones que en palabras de Melero fueron revisadas y travestidas a través de capas de electricidad producidas principalmente por su legendario sinte Yamaha CS50, el cual era atacado sin piedad exclusivamente con su dedo índice.

En palabras del propio Melero, el concepto de esta propuesta es posible, porque existen canciones que cuentan con una estructura melódica, que permiten ser revisadas y travestidas. La dupla Berneri-Melero, fusionó lo mejor de los dos mundos (digital/análogo-juventud/experiencia) de esta forma, los instrumentos digitales de Berneri se complementaban con el sinte análogo de Melero, produciendo un éxtasis sonoro de altos vuelos.

Afortunados aquellos que acudieron a la primera cita con Daniel Melero en la Ciudad de México, la espera valió la pena y la recompensa fue enorme.

Por: Jacobo Vázquez López

Fotos: Alex Castro