El 13 de julio de 1991, INXS, la banda fundada por los hermanos Andrew (teclados), Jon (batería) y Tim (guitarra) Farris, junto con Kirk Pengilly (guitarra y saxofón), Garry Beers (bajo) y Michael Hutchence (voz y letras) realizó el concierto más grande de su historia ante más de 74.000 personas en el mítico estadio de Wembley, escenario hoy extinto, pero perenne en la memoria por haber sido la sede de varios de los mejores conciertos en la historia de la música en general, incluida esta presentación bautizada como Live Baby Live, cuyas imágenes en video capturado en cinta de 35 mm permanecieron extraviadas hasta que fueron localizadas y restauradas para adaptarlas al formato de resolución de imagen 4K. Se trata entonces de un trabajo de recuperación histórica cuya dirección corrió a cargo del experimentado David Mallet.
Se trata entonces de un concierto conformado por 21 canciones que abarcan el catálogo fundamental de la banda, ya que el primer tercio está integrado por “Guns in the Sky”, “New Sensation”, “I Send a Message”, “The Stairs”, “Know the Difference” y “Disappear”, sucesión de canciones dentro de la estructura de una presentación que no requirió de pantallas gigantes ni producción aparatosa en el escenario.
Acto seguido se hacen sentir los cortes “By My Side”, “Hear That Sound”, “Original Sin”, “The Loved One”, “Wildlife” y “Mystify”, donde se confirma el sentido cinematográfico aplicado en cada toma donde 20 cámaras distribuidas en piso fueron utilizadas, entre ellas aquella montada en un helicóptero para obtener imágenes panorámicas, pues así de grandes debían ser las herramientas antes del invento de los drones.
Manteniendo la marcha prosiguen “Bitter Tears”, “Suicide Blonde”, “What You Need”, “Kick”, “Need You Tonight” y “Mediate”, mismas que son el rotundo anticipo de lo que será el cierre  con “Never Tear Us Apart”, “Who Pays the Price” y “Devil Inside”.
Live Baby Live es el testimonio que condensa el lugar que alcanzó a tener INXS en su mejor momento, uno que de alguna manera llegó a vislumbrar Chris Murphy, personaje que se convertiría en su manager tras haberlos descubierto en The Stage Door Tarver, un bar localizado en Sydney, Australia.
Cabe destacar que Chris acudió a la exhibición del concierto que se realizó el pasado viernes 16 en un complejo de cine ubicado en la Ciudad de México y pudo constatar el arraigo que mantiene la banda entre el público a 39 años de su debut con el álbum homónimo.
La historia es así.
Por: J. Alejandro Rojas Luna