• El Plaza
  • Jueves 15 de agosto 2019

El escenario se tornó blanco y negro mientras Greg González y compañía tomaban sus lugares, y la música de fondo empezaba a bajar de volumen. Con un sonido perfecto, los del Paso Texas transportaron a los asistentes a su mundo de reverberaciones y ritmos ralentizados, donde demostraron nuevamente, el gran oficio que tienen para hacer canciones mayúsculas, llenas de melodías y frases certeras.

Canciones que en la voz de González (parte fundamental del concepto de Cigarettes After Sex) se convierten en magia con precisión, con un envoltorio sónico que los ha llevado a crear un estilo personal e inconfundible. Su propuesta escénica minimalista, cuidada hasta el más mínimo detalle: vestuario e instrumentos en color negro, aunado a unos gifs como visuales, también en un elegante blanco y negro fueron el complemento perfecto a su actuación. Nada faltó y nada sobró. Así fueron desfilando John Wayne, Opera House, Affection, K, Keep on loving youNothing’s gonna hurt you baby, Each time you fall in lovey Keep on loving you, esa gran versión al clásico de Reo Speed Wagon. Sin embargo, destacaron Sweety Apocalypse, en esta última, las lágrimas de una chica del público contrastaban con las numerosas parejas que bailaban y se besaban. Para que el mundo se acabe con un beso se necesitan dos, y a veces el amor nos muestra su lado B.

Con localidades agotadas y un público entregado de principio a fin, la visita de Cigarettes After Sex cumplió cabalmente con todas las expectativas. Nada puede salir mal con un repertorio simplemente hermoso.

Jacobo Vázquez López

Foto: Jus