Hay conciertos que se constituyen como hitos dentro de la trayectoria de cada proyecto musical debido a lo qué sucedió durante su desarrollo, puesto que ocurrieron reacciones que muy probablemente no habían sido anticipadas en un inicio, tal es el caso de Marco Mares, cantautor que el pasado 9 de agosto realizó su primer Lunario, espacio que se reportó lleno con asistentes que siguen su trabajo desde su EP inicial Para ella (2014), además de la serie de sencillos que posteriormente fueron lanzados hasta desembocar Estas canciones me recuerdan a ti (2019).

Así, la revelación del concierto de Marco Mares fue apreciar que por medio de pasajes autobiográficos él mismo se constituye como un showman con la capacidad de conectar sin poses ni artificios con la audiencia, misma que desde el inicio demostró conocer las canciones al corearlas por cuenta propia o depositar todavía mayor énfasis cuando se le solicitaba interactuar desde el escenario.
Cabe destacar que para lograr lo anterior se contó con una robusta alineación de integrantes quienes desde sus instrumentos le aportaron a cada canción ejecutada potencia inusitada en relación al modo que fueron concebidas para el disco, es decir, elementos como la sección de alientos en combinación con las bases rítmicas, los teclados y las percusiones dotaron de mayor brío a los cortes que iban sucediéndose y conjuntando en géneros y corrientes tales como el pop alternativo aderezado con ritmos caribeños, reagge, ska o que decir del funk en amasiato con notas de música tradicional mexicana y cumbia.
Atención especial merecen el baterista y les segundo vocalista que aportaron puntos de atención por medio del contundente golpeteo con las baquetas o bien la voz de respaldo que hasta un pasaje de tango aportó. Detalles como esos hicieron mantener los sentidos atentos en cada persona del público, puesto que la energía no menguó desde el inicio y hasta el fin.
Fue este el modo en que se sucedieren cortes como “Casa”, la emotiva “Aquí y así”, “Flaquita”, “La Ola”, que contó con la participación de la amiga y colaboradora Nicole Zingano, además de Greta, musa e impulsora en la misma frecuencia del proyecto de Marco. Ella participó en la pieza “Bonito”, además que abrió el concierto presentando una selección de cuatro canciones de la las cuales dos pertenecen a su material por venir.
Por cierto, al inicio del presente texto se hizo alusión al carácter autobiográfico de la estructura del concierto, pues las composiciones guardan estrecha relación con vivencias personales, sin embargo, también se trato de un concierto para exaltar y compartir las experiencias del propio público, ya que hubo espacio para hacer una pausa y que una petición de matrimonio fuese realizada con respuesta favorable, además que hubo otro instante de animado reposo para el inicio de un noviazgo por parte de una pareja que compartía alguna de sus primeras salidas, ambos rasgos, bajo otras circunstancias, podrían ser calificados de cursis, pero dentro de la dinámica y contexto de esta presentación resultaron desde divertidos hasta emocionantes para determinados sectores de los espectadores.
Hasta ahora este ha sido el concierto más grande de Marco Mares y ahora resta ver lo que prodigue en su carrera. En tanto, prueba superada.
 
Por: J. Alejandro Rojas Luna