• Amanda Palmer
  • There Will be no Intermision
  • Cooking Vinyl

Amanda Palmer, parte fundamental de la dupla de Dresden Dolls desde inicios del 2000; nos presenta su tercera grabación en solitario There Will be no Intermision.

Recordemos que Palmer es pionera del Crowdfunding, un sistema alternativo de recaudación de fondos; tal como lo cuenta ella misma en su libro “The Art of Asking”, la experiencia de este sistema es no perder el contacto humano y mantener una estrecha relación actuando como estatua viviente. Una cantante que se destaca por no autocensurarse y que le ha ayudado a recaudar dinero suficiente.

Al inicio de esta campaña, los fans la apoyaron con 1.5 millones de dólares, convirtiendo este proyecto como el más exitoso de la historia en las plataformas de mecenazgo. Así que cuando ella decide sacar un nuevo disco, simplemente lo solicita a la gente y los fondos recaudados nos dan la oportunidad de disfrutar de nuevo material.

There Will be no Intermision, está lleno de experiencias vividas por ella misma durante su infancia-adolescencia, podría ser bien una autobiografía. El disco está compuesto por 10 canciones principales, cada una separada por un interludio instrumental, así que ella se desnuda para nosotros desde los tracks hasta la misma portadas, además que el material viene con un libro. En este disco podemos escuchar el dominio de su piano y ukelele, así como los arreglos sinfónicos y teatrales.

El primer sencillo que se desprende “Drowning in the Sound”, pieza que sirve como una carta de presentación, misma me recuerda a los primeras interpretaciones de Kate Bush (Wuthering Heights, Cloudbusting, Babooshka, etc.). También recordemos que Kate Bush ha sido parte fundamental e inspiración de la Muñeca de Dresden.

Por mencionar algunas canciones, destaco las siguientes por su lírica y dominio de su voz e instrumentos: En “The Ride” nos demuestra su manejo y dominio magistral en piano y voz. También incluye una dedicatoria a “Judy Blume”, escritora que vivió junto a ella y que fue parte fundamental durante su adolescencia. “Voicemail For Jill”, es un corte donde usa su propia experiencia de aborto para transmitir un mensaje de una mujer a otra. Y termina el álbum con “Death Thing”, aquí nos presenta un excelente trabajo de piano y la determinación de Amanda de intentar “terminar con una nota agradable”, aunque en la letra se va reflexionando sobre la muerte de personas cercanas.

Si no conoces los trabajos de Amanda Palmer-Dresden Dolls, este trabajo te podría parecer un tanto diferente a lo que estás acostumbrado, pero este disco consigue ser un buen inicio para empezar a conocer su trayectoria. Así que prepárate y acomódate para disfrutar esta excepcional placa producida por John Congleton (St Vincent, Swans, the War on Drugs, Explosions in the Sky).

Por: Marco Antonio Pérez Becerra