El dúo capitalino, Daniel, Me Estás Matando, presenta su primer álbum de estudio, el cual responde al nombre de Suspiros (Independiente, 2019), y cuya particularidad, es su inclinación hacia el Bolero, un género que para la mayoría, navegaría dentro del concepto de “arte perdido”.

Puntualmente, Daniel Zepeda, su cantante, nos habló sobre los procesos del álbum, así como su amor por éste y otros géneros, que dieron forma al proyecto que hoy integra con el guitarrista Iván de la Rioja.

-Círculo Mixup: Háblanos de todo el proceso de construcción de Suspiros.

Daniel Zepeda: Antes del disco, Iván y yo hacíamos música para publicidad y para telenovelas. Yo estaba haciendo el disco de Silvana Estrada y él, el de una amiga suya. Después de ello, nos juntamos a tocar las canciones con batería y guitarra, cuando nos percatamos de como sonaba, lo grabamos en el celular; abrimos la compu y nos pusimos a producir “¿Que se siente que me gustes tanto?” y “Te fuiste a tiempo”, todo lo hicimos nosotros. El clarinete que se escucha ahí, lo grabé yo, nota por nota, porque no soy clarinetista; las primeras canciones las hicimos así, pero hubo un punto en el que tuvimos que ir a la Zorra Estudio para grabar baterías y cosas más grandes de las que en mi estudio se pueden grabar, entonces ahí grabamos los interludios, sobre todo de “Canción acuática”. Grabamos “Que casualidad”, porque ahí tienen unos sintetizadores bien chidos. Estuvimos llamando a nuestros amigos para que colaboraran.

-CM: ¿Qué los motivó a lanzar un proyecto -de altísima calidad- dedicado al Bolero en pleno 2019?

DZ: Realmente no se nos hizo un riesgo, lo hicimos por las ganas de hacerlo, y porque no teníamos nada que perder. No fue como pensar “Si tiro esta bala y no pega, mi carrera ya está en las últimas”. Somos gente que le gusta mucho la música romántica y simplemente hicimos un collage de nuestras influencias, basados en que naturalmente, cuando componemos, es cuando más cosas delatas de tu cultura. Nos pusimos a componer y lo que fluyó más fueron los Boleros o música derivada de los mismos. Los dos hemos hecho varios tipos de música, pero justo en este punto en el que queremos ser más congruentes y honestos con nosotros mismos, es lo que sale natural. Al momento de producir las canciones, sólo quisimos acentuar por medio de la producción y la mezcla, el hecho de que realmente queríamos que se sintiera la vibra de Los Panchos, incluso como una producción Lo-Fi (Baja fidelidad), para que diera ese mood como de Pedro Infante, Los Tres Ases, esas onditas muy bohemias.

-CM: ¿Qué artistas los han influido de forma certera para retomar estos sonidos?

DZ: Tenemos muchas influencias en común y tenemos nuestras variantes. Cómo dijo Iván en una entrevista, ya que comenzamos a hacer estas canciones, dijimos, pues vamos a indagar chido en esto; todos los días tratamos como de seguir nutriéndonos de nuevas ideas y no pensar que el disco más famoso es el de Eydie Gorme con los Panchos, sino investigar que otros artistas salían. La influencia más fuerte que los dos tenemos en común, es José José; esa es innegable, y cuando ponemos discos de recopilación o el álbum que sea, automáticamente nos sabemos todo. Otra influencia fuerte son Los Panchos. De forma personal, la influencia más grande para éste proyecto, es un disco de mi abuelo, él cantaba, se llama La Trova Yucateca de Rubén Zepeda Novelo (Discos Gas, 1972). Ese disco fue como soundalike de muchas canciones, y a la hora de producirlas, pues resultó que se parecía un poquito también a esta onda y decíamos “Pues vamos a meterle sintetizadores a la José José o esta caja de ritmos que es similar a una que usó Drake”, y así fuimos armando el collage. 

-CM: ¿Cómo ha asimilado la audiencia más joven el proyecto?

DZ: El medio por el que llega a la gente es digital, entonces automáticamente la gente joven va a ganar. Además, nos hemos dado cuenta de que tenemos que tocar en lugares donde puedan entrar menores de edad, porque sí van muchos menores de edad a los conciertos. Hemos notado que somos empáticos con varias generaciones, pero sí, la gente entre 17 y 24 es nuestro público más grande. Hicimos el disco y se lo mostramos a los primos y nos decían cosas como que quien lo iba a escuchar y resulta que nuestro mejor resultado y comentarios, se han dado con la gente más joven. Los comentarios más honestos los hemos tenido de ellos, porque les recuerda a sus abuelos, e incluso hay quienes nos escriben que no habían escuchado algo así, simplemente porque no les tocó esa época. Hay quienes nos han dicho que suena a Devendra Banhart.

-CM: Siendo un proyecto tan especifico del cual podríamos decir que “no tiene competencia” ¿Cuál es su expectativa interna respecto a lo que hacen como músicos y amigos?

DZ: Cómo amigos la dinámica está increíble, porque nos llevamos muy chido, tenemos el mismo enfoque; el horizonte es similar para los dos, el seguir haciendo música. Si el proyecto ya no jala, cada uno hará lo suyo. Respecto a la competencia o proyectos similares, no nos gusta ver las cosas como competencia, más bien nos gusta esa onda como de la colaboración. Somos productores, entonces no han llamado distintas bandas para producirlos y casualmente también suenan a nosotros. Siento que más competir, si estamos haciendo esto y mientras más colaborativo sea todo, se podría crear una escena de éste género que trascienda un poco más, aunque no somos los únicos que hacen Boleros. Creo que actualmente somos un proyecto comprometido con el Bolero y no me he topado con algún otro, pero sí tenemos amigos como Alex Ferreira, que tiene un par de Boleros en su disco; Natalia (Lafourcade) hizo un proyecto de puras canciones latinoamericanas. Debemos ayudarnos para que la escena se vuelva más sólida.

Por: Joel Rodríguez Díaz