El 29 de agosto de 1966, John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr, dieron el último concierto de toda su trayectoria, presentación que a la postre indicaría que también se trató de su  gira final. Jamás volvieron a realizar tour alguno. 
Así, el hecho aconteció en el estadio Candlestick Park de San Francisco, recinto donde se marcó el ocaso de un período que abarcó cuatro años con 1, 400 apariciones a escala internacional.
Posteriormente, no sería sino hasta el 30 de enero de 1969, que The Beatles ofrecieron su última presentación en vivo, la cual ocurrió en la azotea del edificio de la corporación Apple en Londres. Al cabo de este acto los Fab Four jamás volvieron reunirse, no obstante, su legado se ha mantenido vigente hasta nuestros días gracias al trabajo esparcido alrededor del mundo por parte de bandas que tributan a su música, tal es el caso de Liverpool Legends, conjunto que recrea hasta el mínimo detalle las virtudes y características del sonido y los ademanes integrantes originales. La iniciativa de materializar este proyecto es obra de Louise Harrison, hermana de George.
De este modo, Kevin Mantegna (John), Bob Beahon (Paul), Greg George (Ringo) y Marty Scott (George), son quienes en el presente encarnan en el escenario la capacidad que tenían los Beatles al momento de ejecutar sus instrumentos, detalle que ocurre gracias a la combinación de poseer la habilidad y conocimiento para interpretar como también utilizar el mismo equipo de antaño.
Con estos elementos de contexto en cuenta, es que el pasado 2 de mayo Liverpool Legends realizó por cuarto año consecutivo una visita  para presentarse en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México, y ahora con motivo de celebrar el aniversario 50 de Abbey Road, álbum que cuenta con la imagen fundamental de los integrantes andando por el cruce peatonal que otorga nombre a esta producción conformada por 17 piezas publicadas el 26 de septiembre de 1969.
Del pop al rock, del folk a la psicodelia, el cuarteto de Liverpool fue capaz de aportar e innovar en cada uno de esos estilos, y esa evolución es justo la que se repasa a lo largo de más de dos horas de concierto, ya que el recorrido parte desde la época en que no eran estrellas sino adolescentes que se curtieron en Hamburgo y The Cavern, espacios que sentaron las bases para lo que detonó y se denominó como la beatlemanía, acontecimiento que tuvo como arquitectos a Brian Epstein y George Martin, quienes contribuyeron a forjar el mito.
Acto seguido renace el periodo de la gira por Estados Unidos, país donde ocurrió la presentación fundamental en el show de Ed Sullivan, el contacto con Bob Dylan para elevar su nivel, y el desbordamiento de emociones por parte de sus seguidores. El emotivo testimonio de ese periodo yace en cientos de minutos de videos y fotografías capturadas por doquier.
Y qué decir de los Beatles psicodélicos, ataviados con disfraces, esos que incorporaron la sitar a las armonías y melodías de las canciones, esto sin negar que el uso del ácido intervino en el proceso de creación, pero nunca fue definitivo para su propio ingenio, cuestión demostrada cuando regresaron a hacer rock and roll puro y del más alto nivel, espacio de tiempo donde entra Abbey Road.
Es así que a lo largo de más de dos horas el público   convocado participó de la experiencia que es escuchar una serie de composiciones donde la realidad indica que ninguna faltó en el repertorio, por eso sobra indicar qué piezas formaron parte de la lista, pues quienes aquilatan la música del cuarteto conocen su repertorio fundamental. Técnicamente nada faltó. No obstante, cabe destacar la participación de la Orquesta Sinfónica de Minería, dirigida por el Maestro Tomer Adaddi, quienes en combinación se encargaron de magnificar la obra de John, George, Paul y Ringo.
Es curioso, el 28 de agosto de 1965 los Beatles habrían tocado en México, sin embargo, fueron censurados por ser considerados un mal ejemplo para la juventud. Decisión tomada por Ernesto Uruchurtu, el ‘Regente de Hierro’ del Distrito Federal, quien a la fecha es recordado como un represor por amplios sectores de la sociedad local, mientras que la banda es valorada como una de las más importantes en la historia de la música universal, y eso lo sabe una ciudad que cuenta con ‘El Club de Los Beatles’, programa de radio cuya tradición se remonta a varios años atrás.
Es así.
Por: J. Alejandro Rojas Lun
Fotos: Radio Centro