Stereografia es el seudónimo utilizado por Rubén Prado líder (moral y espiritual) e integrante clave del proyecto nacido en Venezuela, y que hoy despega con creces en la Ciudad de México.

La banda promociona actualmente su más reciente placa, la cual lleva por nombre “El show de los órganos, el agua y el fuego”, misma que, en palabras de su autor, es lo más visceral que la banda ha hecho hasta el momento.

A continuación dejamos el testimonio de nuestro encuentro con Prado, quien hoy en día habita nuestra amada y caótica ciudad cómo uno más de nosotros.

Círculo Mixup: El álbum tiene una línea de Rock muy definida y cercana al Stoner ¿Qué te motiva a seguir en dicha línea?

Rubén Prado: Como compositor soy yo quien hace todo y paso todo a mis compañeros, pero como tal, Stereografía es un proyecto que ha estado en el laboratorio por bastante tiempo; desde Venezuela. Todos como banda pretendemos ser coherentes con lo que está pasando en la actualidad, pero creo que lo que estamos haciendo es algo necesario y lo digo de forma muy honesta y humilde, puesto que quienes nos escuchan hacen esa reflexión de que sí suena a Rock. Son canciones que después de todo no van a influenciar, no le cantamos al demonio ni a cosas que generalmente se utilizan en el Rock; nosotros hacemos canciones de amor, pero con un poco de agresividad. Básicamente es eso; el Rock se manifiesta por medio de una guitarra; la distorsión; la fuerza; la furia y la rabia que puedas tener, pero no tiene que ver con nada superficial ni nada así, tiene que ver con lo que está pasando en la sociedad y las vivencias en general. Tenemos influencias como Led Zeppelin, Queens of the Stone Age y Wolfmother, aunque hoy por hoy tenemos la satisfacción de poder inspirarnos con nuestra propia música y eso nos hace sentir muy bien.

Asumo que de ahí el nombre del disco: “El show de los órganos, el agua y el fuego”, lo cual me parece una conexión sumamente visceral…
Rubén Prado: ¡Tienes razón! Es un disco visceral y que te toca las entrañas. Este fue el primer experimento como tal en la Ciudad de México. Comencé en Venezuela como un proyecto de ensayo y aquí se consolidó y comenzamos a promocionarlo y a hacerlo como una agrupación. En vista de ello, quisimos hacer algo totalmente sincero, que no saliera nada a la fuerza. De lo primero que nos dimos cuenta es de lo que teníamos, hay canciones en el disco que tienen 7 años y hay canciones que se escribieron al momento de producirlo. Hay muchas emociones. En mi país están pasando cosas muy fuertes; “Patrias muertas” es la última canción del disco y habla de todo lo que está sucediendo de forma directa políticamente en todo Latinoamérica, pero también te encuentras con “Asumiendo poco”, que es el single del disco y que habla directamente de depresión, que como dice el título, no asumir cuando se acabó una relación, por eso el nombre. Comprende todo lo que está sucediendo, nosotros como órganos, como parte vital y el agua y el fuego como contraparte y es un show, esa la base del disco.

Háblanos de la portada del álbum, la encuentro bastante atractiva.
La portada la hizo un amigo venezolano, se llama Wilmer Rojas “Mime”. Estuvo al principio tocando con nosotros. Dimos muchas propuestas claras, nos reunimos y analizamos lo que está pasando en la actualidad y salió el nombre del disco, después hablé con Wilmer, quien entonces vivía en Guadalajara; le platiqué un poco y al día siguiente ya me tenía parte de la portada. Le dije que mi idea era tener a una persona que se le saliera el corazón, o el estómago o los órganos y al mismo tiempo que exista este juego con el agua y el fuego, y él lo llevó más a lo físico. Al día siguiente me envió un mail con más del 60% de la portada finalizada, y dije: “¡Wow, eres quien va a hacer la portada del disco!”. Hay una anécdota muy personal en relación al disco y a la portada. Tenía una tía que era muy importante en nuestra familia, nosotros teníamos planteado lanzar el disco el 20 de enero (de 2018) y ese mismo día falleció mi tía; esto Ha sido como muy natural y que realmente nos abre puertas que no definimos muy bien, no sabemos realmente, pero hoy en día y después de un año de haber lanzado el disco, eso era lo que básicamente nos estaba diciendo el destino, que sí estamos haciendo cosas reales para gente real. La portada nació de alguien que se conectó con el proyecto.

Artísticamente ¿Cómo ha cambiado el proyecto desde tu partida de Venezuela?
La Ciudad de México es un monstruo. Es más fácil llegar a la audiencia. Sí nos fue un poco difícil conectar con empresas de management. Desde el principio sí estábamos bastante entusiasmados, porque llegaban personas que nos decían: Ustedes pueden hacer una diferencia, creo que pueden marcar, creo que pueden hacerse muy famosos”, obviamente lo que nosotros más queremos es que esto lo pueda conocer la gente, ya que no sólo queremos tocar, queremos hacerlo formal y por eso alargamos el proceso de producción de éste disco, hasta que llegamos a Lúdico Producciones, que ha sido como lo más especial, ya llevamos tiempo trabajando con ellos y estamos cerrando el proceso del disco y estamos trabajando en el nuevo material con el que ya estaremos saliendo de gira este 1º de junio. Se trata de un material que para nosotros es un reto porque tiene que ver con un cortometraje.

¿Qué es lo que más extrañas de la escena musical venezolana?

Incluso estando en Venezuela, yo siempre pensé que la banda es parte de la tierra, de hecho, estando allá me preguntaban que dónde era y bromeando decía “Soy de la tierra”, porque considero que las banderas no nos pueden dividir; es evidente que sí hay costumbres e idiosincrasia en cada país y yo ya tengo 4 años en México y a veces se me hace raro porque digo palabras que son propiamente de Venezuela y no se entienden, o también cuando amigos mexicanos me dicen alguna palabra desconocida y digo “Esto es nuevo para mí”. Por otro lado, la situación de mi país está muy grave, se vive una crisis humanitaria terrible, lo cual nosotros no lo decidimos, porque cuando llega un gobierno a imponer dictadura no hay culpables ni víctimas, existe crisis humanitaria y eso hace que no puedas continuar con proyectos y con todo lo que te puedas plantear, desde el nivel básico, hasta arriba. Muchas veces puedo extrañar momentos, igual si yo me voy a otro país –pero no lo creo-, voy a extrañar ya momentos de México porque tengo 4 años acá. La vida es vivir, vivir, vivir. A mis allegados les digo que hay que vivir cada momento.

Para ti ¿A que se asemeja más Stereografía: Un órgano; agua o fuego?
¡Stereografía es más órganos! Pero depende de lo que suceda con el agua y el fuego.

Por: Joel Rodríguez