John Lydon, cuenta en su haber con la participación activa y fundamental en dos escenas musicales trascendentes y complementarias entre sí; primero fue pieza angular de aquello que se denominó punk, esto por medio de Sex Pistols, banda conformada por cuatro desadaptados donde nuestro personaje se hacia llamar Johnny Rotten.Posteriormente, liquidados los Sex Pistols, ocurrió el siguiente paso evolutivo natural cuando el 13 de octubre de 1978 fue lanzado “Public Image”, el primer sencillo de la banda Public Image Limited, cuyo sonido fue definido como post-punk, consistente en amalgamar hacia su interior música dance, folk, funk y pop. Ésa era la aportación de PiL y la reforzaba con mayor técnica al momento de ejecutar los instrumentos.

Así, 40 años después de su nacimiento, la banda conformada hoy por Lu Edmunds, coros, guitarra y riffs tan creativos como contundentes; Scott Firth, la precisión personificada por medio de bajo, teclados y coros; Bruce Smith, auténtico especialista al momento de intercalar los golpes de las baquetas en los tambores y platillos de su batería, y John Lydon en la voz, el único integrante que siempre se ha mantenido estable, se presentaron en el Pepsi Center de la Ciudad de México para cerrar su gira de aniversario bautizada The Public Image Is Rotten. La penúltima fecha estaba programada para ocurrir el 4 de noviembre en El Foro (Tijuana), pero fue cancelada, y ahora tocaba culminar el día 6.

Dentro de este marco, quince canciones fueron extraídas para abarcar la historia de PiL, una que en esta ocasiona arrancó por medio de “Deeper Water”, “Memories” y “The Body”, provenientes de los discos This is PiL (2012), Metal Box (1979) y Happy? (1987), respectivamente.

Prosiguió “Disappointed” que evocó el cierre de la década de los años ochenta cuando la música se escuchaba en la radio y por medio de formatos físicos. Momento emocionante para quienes han compartido esa línea de tiempo. Después tocó el turno de “Warrior”, “The One”, “Corporate” y “Death Disco”, piezas que mostraron una parte significativa lo que la banda hizo durante los discos 9 (1989), What the World Needs Now… (2015), y otra vez Metal Box.

Instantes después afloró un rastro del distintivo carácter volátil de John Lydon, cuando éste detuvo unos instantes el concierto para señalar entre la audiencia a alguien que grababa el concierto con su teléfono celulares: “Hey tú, pequeño pedazo arrogante de mierda. Largate de aquí”, fue lo que le gritó y advirtió al individuo anónimo. Así es, Lydon está de nuestro lado, ese donde militamos las personas que detestamos que se acuda a los conciertos para ver a las bandas a través de pantallitas que estorban la visión de los demás.

Y es que ver a PiL en vivo involucra presenciar a su vocalista darle buches a su bebida para escupirla en un recipiente, además de expulsar secreciones por la nariz. Todo forma parte del paquete donde este personaje mantiene prácticamente intacta su voz desde la cual gruñe y vocifera, además que alcanza algunas notas altas agudas, y no ofrece concesiones aun cuando en momentos determinados necesitó apoyarse en un tanque de oxígeno para respirar. 62 años no pasan en balde, pero en definitiva Lydon sabe cómo controlar el escenario, cuestión que se demostró por medio del alto nivel alcanzado cuando sonaron “Cruel”, “I’m Not Satisfied”, “Flowers of Romance”, “This Is Not a Love Song” y “Rise”, eslabones que se remontan los discos That What Is Not (1992), una vez más What the World Needs Now…,  el homónimo Flowers of Romance (1981), This Is What You Want… This Is What You Get (1984), Album (1986), recorrido de marcó el retiro de la banda del escenario.

Cada elemento enunciado hasta este punto sentó las bases para el encore que quedó conformado, como no podía ser de otra forma, por la ya citada “Public Image”, la piedra fundacional de PiL, mientras que la pieza final quedó a cargo de la conjunción entre “Open Up / Shoom” de single del proyecto de electrónica Leftfield.

Difícil anticipar si la banda regresará por tercera ocasión a México, pero el hecho de haber celebrado y compartido con ellos 40 años de historia es un detalle que desde ahora formará parte de los relatos que cuenten los asistentes a este concierto.

Por: J. Alejandro Rojas Luna

Fotos: Mario González