CÓMICS/SPLASHPAGE Berlin de Jason Lutes: Más de dos décadas para entregar una verdadera obra del 9º arte

Jason Lutes comenzó a publicar esta obra de ficción histórica en 1996, con la editorial Black Eye Productions, que dejó de existir en 1998, por lo que la trama quedó en la incertidumbre hasta que fuera reiniciada bajo el sello de Drawn and Quarterly, la cual acaba de publicar la tercera y última recopilación de Berlin en este año 2018, y que merece estar, dadas sus características artísticas, en el olimpo del mundo del cómic.

Berlin tiene como protagonista a esta ciudad durante el periodo conocido como la República Weimar, en el que Alemania deja de ser un imperio para convertirse, como se indica, en una república y cuyo contexto turbulento trajo posteriormente la llegada al poder del nazismo (aunque la acción se desarrolla entre los años 1928-1933, la trama abarca retrospectivas de sucesos desde 1918).

Decir que “la ciudad es la protagonista”, es cierto se ha convertido en un lugar común, pero en una novela gráfica cobra sentido pues Lutes muestra el resultado de arduas investigaciones sobre el aspecto de la ciudad en aquellos años, no sólo las típicas tomas estilo postal turística, sino también los callejones, los barrios, la urbanización descuidada. Pero el logro de Luts no radica en la mera recreación, sino en mostrar al lector escenarios que cobran vida junto con las personas, lo cual va más allá de simplemente calcar fotografías y pinturas, dejando claras sus aptitudes artísticas y sus capacidades para transmitir emociones mediante las viñetas de la urbe.

Parte de la ciudad son las personas, aunque Berlín tiene un sinnúmero de personajes, los más protagónicos dada su constante labor como narradores son Marthe Müller y Kurt Severing; ella inicia la su historia como estudiante de arte que recién llega a la gran ciudad, él es un periodista veterano con preocupaciones intelectuales. En conjunto, ambos representan una visión diferente de la ciudad: una arraigada a la expresión gráfica y el otro arraigado en la expresión escrita; justo los dos componentes de un cómic o de una novela gráfica.

El resto de los personajes contienen un tejido de relaciones complejo, que retan al lector a poner atención tanto en cada una de sus historias como en las viñetas distintivas ya que, a diferencia del cómic mainstream, aquí no se reiteran nombres o situaciones para facilitar la adopción de estereotipos, sino que el lector debe encontrar qué sucede con cada subtrama, en una ciudad en la que, como comenta Kurt, “todos los hombros se juntan cada día”: el partido comunista, el partido nacional socialista, los vecinos, los homosexuales, los niños, las amas de casa, los policías de la república, los artistas e intelectuales, los cabareteros, los judíos.

Académicamente el estudio de la historia de la humanidad se realiza desde alguna escuela o teoría sobre los factores determinantes del cambio: la economía, la política, las guerras, las grandes tomas de decisión; pero pocas veces se ve en las escuelas la forma de vida cotidiana del pasado y qué tan diferente o qué tan parecida es a nuestra vida cotidiana en el presente. Berlín es una obra de ficción histórica inteligente y bellamente lograda que aporta esas consideraciones sobre la vida cotidiana de un periodo que suele quedar en el olvido y a la sombra de entreguerras, pero que puede resultar igual de relevante para imaginar un qué pasó.

Personalmente puedo comentar que llegué a Berlín por accidente, debido a la infatuación que tenía en los noventa con la obra del director Wim Wenders lo cual motivaba que buscara más ficciones parecidas, y al leer el cómic no sólo quedé complacido, sino que incluso puedo señalar similitudes entre el tono de las tramas (humanista) y en la manera en que abordan la psicología de sus personajes. Por ejemplo, en Las Alas del Deseo (Wenders, 1987) los diversos personajes humanos desarrollan monólogos introspectivos como pensamientos (voz en off) que son escuchados por los ángeles curiosos de entender por qué las personas se comportan de una u otra forma. Aunque sin ángeles, Lutes utiliza un recurso similar con globos de pensamiento, para mostrar al lector personajes intrincados tanto en su relación con los otros como consigo mismos.

Parafraseando a Kurt en el primer libro, Berlin: city of stones: la historia de la humanidad es un río y las personas son piedras que pueden levantar el volumen o cambiar el curso de la corriente; si esto se hace de forma desordenada se acaba con el río y se le convierten en un pantano; pero si las piedras se colocan en un lugar adecuado y realizando una función adecuada, tal vez se pueda construir algo, no una presa sino la expansión de su curso.

Berlin abarcó 22 números que se pueden encontrar recopilados en tres volúmenes en la editorial Drawn and Quarterly: Berlin: city of stones; Berlin: city of smoke; Berlin: city of light.

Por: Víctor De Lucio @elipsigrafo

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