ENTREVISTA El Sacrificio donde el tiempo y el espacio se alteran

Sacrificio es la novela debut del escritor y músico Béla Braun, trabajo narrado a dos voces donde tiempo y espacio se ven alterados al grado que la realidad de los personajes se ve trastocada.
Así pues, bajo las reglas de este relato es que platicamos con el autor acerca de los motivos y estructura de la obra, además del contacto permanente con la música.
Aquí el diálogo:
 
Círculo Mixup: Béla, acorde con la biografía escrita en Sacrificio tanto tu trabajo profesional como el creativo encuentran relación con la literatura y la música se refiere. Así pues, ¿cuándo comenzó a cobrar forma tanto la idea de ser escritor como la de aproximarte a la música?

Béla Braun: Yo empecé a escribir siendo todavía niño, supongo que tuvo que ver con haber crecido en un a casa donde había muchos libros y todos los adultos eran grandes lectores. Indirectamente también debe haber influido que mi hermana mayor estudiaba Letras. Todo esto repercutió en que desde los diez años aprendiera a expresarme de manera más formal. Desde entonces noté que a partir de mejorar la redacción podía comunicarme mejor.

Ahora bien, empecé a escribir por accidente, porque la gente que leyó lo que escribí pensó que tenía algún talento y me animó a seguir haciéndolo. Recuerdo que mi hermana me llevó a algunos de sus talleres de poesía y a algunas clases en la carrera de Letras. Incluso tuve la oportunidad de escribir un par de ‘poemillas’ que fueron publicados en un suplemento cultural de un diario en la Ciudad de México. En ese entonces tenía 12 años de edad y recuerdo que la sensación de ver publicado el trabajo fue muy emocionante, por eso quise seguir haciéndolo.
Ese fue el inicio, pero donde lo tomé completamente en serio fue cuando estudié periodismo, al que considero una forma de literatura, especialmente el periodismo narrativo. Ahí me di cuenta que si quería vivir de escribir, la vía más factible era por medio del periodismo, particularmente como cronista.
Y en cuanto a la música comenzó como algo caprichoso, un día simplemente estaba con mi mejor amigo escuchando un disco de Pink Floyd, el Ummagumma (1969), y al poco tiempo ya estábamos comenzando a aprender cómo tocar la guitarra. A los dos años decidimos formar nuestra primer banda: Kómodo. Básicamente así sucedió todo.
 
Compártenos cómo llegaste a Nieve de Chamoy, ya que este aspecto podría orientar a escritores en ciernes que  apenas intentan materializar y promover su trabajo.
Nieve de Chamoy es una editorial muy joven y hace poco tiempo cumplió un año de publicar libros impresos, antes se centraba en los e-books. Mi relación con la editorial entonces es directa, porque a los socios los conozco muy bien y una de las dueñas es mi hermana, Mónica Braun. 
Así pues, esta novela yo la terminé de escribir más o menos dentro de la época que ellos estaban comenzando a considerar publicar libros impresos. Originalmente pensaba dirigirme a alguno de los grandes consorcios editoriales que controlan la industria en México y globalmente. Mi libro estaba ahí esperando respuesta de dictamen y en ese lapso la gente de Nieve de Chamoy me pidió que les recomendara autores porque estaban armando su catálogo. 
De este modo, les recomendé a David Miklos, Javier Medina Bernal, Mario González Suárez y varios autores que son mis amigos y cuyos trabajos me gustan mucho. Todos se entusiasmaron con el proyecto y encajaron muy bien.
Es entonces que consideré lo siguiente: el sello contaría con autores a los que respeto muchísimo, me encantaba el diseño de sus portadas. Asimismo, siempre ha habido trato directo del editor con el autor, porque en la editorial se leen los textos personalmente. ¿Por qué no publicar mi libro ahí? 
Le mandé entonces la novela a Monica, quien la compartió con sus socios, pasó por el proceso de dictamen, se aprobó y publicó. Este mismo proceso de contactar a Mónica es el que debe seguir cualquier joven que quiera publicar su novela. Se leerá el material y si les gusta se publicará. En sí es el mismo camino que se sigue con cualquier editorial grande, pero el dictamen puede tomar años al igual que la publicación. Por ejemplo, tengo un amigo que es autor de una editorial trasnacional y su novela tardó dos años en ser aprobada. Es un proceso tortuoso que se explica por las condiciones del mercado tan grande que es. Y eso que la gente en nuestro país no lee tanto como uno quisiera.
 
¿Cómo evalúas la respuesta que hay actualmente en México para propuestas con estas características? pues Sacrificio de orienta a un público un tanto cuanto más joven, pero que al mismo tiempo está en contacto con lo inmediato y mucha información relacionada con el  entretenimiento.
Ciertamente es un panorama complicado porque muchos jóvenes hoy día tienen acceso inmediato e irrestricto a cantidades enormes de contenidos. Esto es un arma de doble filo, por un lado se agradece la accesibilidad al conocimiento, pero por el otro la gente se pierde fácil y naufraga en un mar de estímulos que todavía no acaban de ser bien digeridos cuando llegan nuevos. Esto hace que se pierda la capacidad de atención a largo plazo.
Así, quienes creamos debemos disputar ferozmente espacios y la atención de la gente. Competimos contra videos de linchamientos, las campañas sucias de la política mexicana, contra Donald Trump, las actualizaciones de los estados de nuestras amistades en redes sociales. En fin. Es difícil hacer que la gente se interese y compre tu producto, pero ahí es donde uno debe tratar de hacer cosas distintas. 
Cuando lanzamos Sacrifico hicimos una campaña a partir de Facebook donde yo entregaba mi libro de manera personal. Soy ciclista, me gusta promover el uso de la bicicleta y a la gente que compraba el libro yo se lo llevaba hasta su casa y también le escribía una dedicatoria. Eso me permitió pasar de lo virtual al contacto físico con personas de esta red social. Pasamos del ‘Like’ al apretón de manos. Eso me permitió vender una buena cantidad de libros, fue un ejercicio audaz que tuvo recompensa. 
 
¿Cuál fue el punto de origen hacer hacer Sacrificio con las características que cuenta y qué criterios seguiste para definir la estructura de la novela, además de la personalidad de los personajes? 
Antes que supiera qué estructura iba a tener la novela recuerdo que cuando tenía alrededor de 20 años solía mirar por la ventana de la casa y alguna vez me pregunté: ¿qué pasaría si saliera y comenzara a caminar sin rumbo fijo y siguiendo pistas simbólicas del entorno? ¿Adónde llegaría, a quién podría conocer, cómo cambiaría esto mi vida?
Tenía la sensación que esa idea tendría una serie de posibilidades infinitas para la vida de una persona y que eso simplemente podría ocurrir saliendo a calle de ese modo.
Esa fue la idea que dio vueltas en mi cabeza durante mucho tiempo hasta que decidí escribir Sacrificio donde me di cuenta que los personajes que utilizaría eran personajes de mi adolescencia, se trata de personas reales que conocí, ese es el caso de Mariana, pero obviamente adaptados con otras características para la novela.
A partir de esto la estructura a seguir fue una que me permitió trabajar en torno a la voz narrativa, que considero la más importante al momento de hacer literatura por ser la que determina en gran medida a la obra en sí. En mi caso jugar con dos voces narrativas completamente opuestas me permitió hacer un ejercicio interesante. Podía desafiar la forma en que originalmente había pensado adoptar para hacer la novela. 
Con el personaje de Imre, por ejemplo, podía poner en jaque a su amigo. Esto derivo en que los propios personajes se volvieran independientes a mí y me hicieran perder el control sobre lo que escribía, porque había que pensar muchas cosas hacía el interior de ellos y no en función de lo que a mí me gustaría. Eso hizo que la experiencia fuese más rica.
También esto me permitió analizar las distintas formas en que puede percibirse la realidad, ya que en la novela el tiempo y el espacio se tuercen de tal modo que el lector no puede estar completamente cierto de lo que ha sucedido, ya que incluso se traslapan los espacios temporales. La intención fue hacer desconcertante la forma en que un universo penetra en otro. 
Cuando hice eso fue con la intención de generar una inquietud en la gente respecto a la posibilidad de que algunos sueños puedan irrumpir en distintos universos. O considerar que ciertos eventos perturbadores e inexplicables que nos ocurren a todos pudiesen provenir de una realidad de la que no somos conscientes, pero sí alcanza repercutir en nosotros.
Se trató entonces de sintetizar varios temas que me interesaban en una misma novela. 
 
¿Qué tanto se filtran pasajes autobiográficos a la novela? Esto porque entre otros detalles Imre comparte contigo la practica del ajedrez. 
Asimismo, ¿el mismo título del libro hace alusión a los sacrificios que el jugador debe hacer con sus piezas para poder ganar?
Toda la literatura es autobiográfica  no hay ninguna que no lo sea, pero eso no quiere decir que los hechos descritos sean fieles a una realidad objetiva o que describa la biografía de una persona. Todo lo que un escritor experimenta a lo largo de su vida va constituyendo una especie de masa inconsciente con la cual el escritor construye su obra. 
En este libro hay pasajes con personajes y situaciones que tienen similitudes con situaciones que yo viví o por medio de personas conocidas que me contaron algún suceso, por eso es que hasta cuatro de mis personajes son inspirados en personas reales. Por ejemplo, el personaje principal tiene relación conmigo tanto por el ajedrez como algunos otros detalles, pero sin que todo sea literal. Sí hay un parentesco entre Imre y yo, pero a nivel más intimo y que no cualquier otra persona puede deducir.
A mí me gusta escribir sobre universos que conozco, fui ajedrecista siendo niño, competí y fui seleccionado del Distrito Federal para competencias nacionales. Mi padre era maestro de ajedrez, por eso es un universo que conozco muy bien, además que es apasionante. Esto fue muy útil para desarrollar la mente de mi personaje que realizaría esta epopeya en Sacrificio.
Y en efecto, el título de la obra es un doble sentido, porque por un lado habla del sacrificio de pieza que en ajedrez significa ceder material como un peón, el caballo o la torre a cambio de algo que permita obtener tiempo y posición para generar un ataque que decida la partida. Pero, metafóricamente hablando y manteniéndonos en el terreno del ajedrez, el sacrificio es una manera de decir que las piezas individuales, como seríamos nosotros mismos, somos intercambiables y sacrificables por un objetivo superior. En la novela, si se lee con atención, se notará que distintos personajes tienen esa doble función en ciertos planos de la realidad. En un espacio realizan determinada función y en otro hacen algo distinto. Son intercambiables en función de la propia historia. El personaje principal, Imre, atraviesa por un proceso así donde se da cuenta que su existencia ha llegado a otra posibilidad, pero en esa otra posibilidad las cosas pasan encima de él como si no tuviera ningún control. Tal y como si fuese una pieza en el tablero de ajedrez.
También hay un sacrificio ritual y contenido en las páginas de la novela, esa es otra de las acepciones de la palabra.
Por eso es que este título para la novela era el único posible en función de la historia que se cuenta.
 
¿Interviniste en el diseño de la portada donde el elemento principal son líneas paralelas en blanco y negro que coinciden en una puerta?
La portada fue diseñada por Guillermo Serrano, que es un gran amigo mío, él aportó el arte del disco de mi banda Kómodo. Hemos hecho proyectos juntos varias veces y es un artista de toda mi confianza y respeto.
Esa también fue una ventaja con Nieve de Chamoy, el poder intervenir en la portada. 
Para esta portada en específico yo tenÍa alguna idea previa, pero cuando llegué con Guillermo él ya tenía lista esta propuesta que nada más requirió pequeños ajustes al cintiló donde aparece tanto el título de la novela como el mío, pero en esencia todo se mantuvo en el uso de las líneas en blanco y negro. 
La idea entonces quedo clara desde el principio, porque además Guillermo lee todas las novelas a las cuales les hace portada y por eso plasmó el significado del umbral y la dualidad. También hay un efecto en la imagen que quiere representar un agujero de gusano, como túnel donde sientes que estas siendo arrastrado hacia otra parte que es la esencia de la novela.
El diseño gráfico me interesa mucho y por eso buscaba una imagen que dialogara con el texto tal y como aquí sucedió.
 
La presentación de Sacrificio ocurrió de manera conjunta al libro Lagarto Rey del autor Javier Medina Bernal. Ahí ambos tocaron juntos por medio de la banda BRAMA, una banda de rock creada exclusivamente para la celebración. ¿Cómo surgió la idea de esta colaboración y cómo les fue?
La idea surgió porque cuando en su momento lancé Sacrificio no hubo una presentación formal y no quería hacer una con formato convencional, porque me parece aburrido, sin embargo, no había podido realizar la presentación porque los tiempos no coincidieron con la gente que quería trabajar.
Paralelamente, hace dos años y medio, Javier y yo nos conocimos en Tepoztlán, Morelos, y esbozamos la posibilidad de hacer música juntos. Pasó el tiempo y cuando supe que Javier también iba a estar en Nieve de Chamoy me pareció que era el momento ideal para hacer algo juntos, le propuse la idea de hacer una banda efímera para presentar nuestras novelas, cosa que le gustó y empezamos a componer.
Básicamente yo escribía la letra de las canciones y se las mandaba a Javier, quien desde Panamá les hacía la melodía de voz y la armonía, después las regresaba en bruto con guitarra y voz. Por mi parte trabajaba con eso, hacía arreglos e incorporaba bases rítmicas, bajos, guitarras y todo lo demás. Fue un trabajo de colaboración por medio de software de música y trabajando a distancia. 
Así estuvimos trabajando y las dos ultimas piezas las trabajamos una semana antes de la presentación. En este lapso recluté a un par de amigos que les gustó el proyecto y así se terminó de conformar la banda. 
Cuando Javier llegó a la Ciudad tuvimos la posibilidad de ensayar un día antes de la presentación los cuatro juntos y lo hicimos por alrededor de 12 horas. Y cuando nos presentamos el lugar estaba lleno, la gente estuvo contenta e incluso le sorprendió favorablemente porque quizás se tenía la impresión que improvisaríamos o haríamos algo apegado al ambient, pero se encontraron con canciones que habían llevado todo un proceso de creación y estaban bien estructuradas, además que contaban con arreglos que pudiesen resultar interesantes para plantear atmósferas concretas. 
Es probable que el proyecto avance hasta llegar aun formato de disco, lo cual estaría padre porque sería mostrar como es que a partir de la literatura se puede llegar a la música. Esto lo estamos definiendo.
Interpretamos ocho canciones, pero todavía no contamos con material para que la gente acceda a él, sin embargo, tanto en las redes sociales tanto de Javier como las mías próximamente estaremos mostrando el trabajo de BRAMA.
 
¿Seguirás promoviendo Sacrificio o cuáles son los planes que tienes a partir de este punto? 
Creo que en algún punto uno debe comenzar a desprenderse de su novela, misma que se hizo con mucho cariño, pero ya debo ponerme a escribir la siguiente. Considero que con Sacrificio ya hice todo lo que se debía realizar y estara disponible mucho tiempo porque se imprime sobre demanda y la gente la podrá pedir en línea. Así pues, mientras forme parte del catálogo de la editorial siempre estará al alcance y la descubrirá quien tenga que hacerlo al igual que la entenderá.
Toca que Sacrificio tenga su propia vida. 
 
Hemos llegado al final ¿algo con lo que te gustaría despedirte de esta conversación?
Me gustaría pedirle a la gente que se dé la oportunidad de silenciar un poquito el mundo, de poner un poco de pausa a las cosas, de salirse de Facebook un rato y optar por caminar para buscar la vida donde realmente se encuentra, que es en la calle y en contacto con otras personas porque en una de esas se van a encontrar con situaciones interesantes como son los libros y la música, por ejemplo. 
La gente que creamos cosas lo hacemos constantemente, México siempre ha sido una capital cultural del mundo y este momento histórico no es la excepción. México es un lugar donde se produce arte, cultura y conocimiento desde hace mucho tiempo y es una pena que muchas personas tengan que esperar hasta que lleguen festivales gigantescos para salir de sus casas.
No obstante, por doquier todos los días suceden cosas relacionadas con el arte, hay exposiciones, se presentan libros y hay iniciativas como Nieve de Chamoy donde además de los libros se hacen las portadas más bonitas en la industria editorial. 
Yo mismo he sido parte y víctima de este engaño al creer que la realidad comienza cuando uno abre Facebook. No digo que cierren sus cuentas personales, pero denle más tiempo de exposición a la vida real con otras personas. No compren la idea que todo lo tienen a la mano por medio de un click, porque no es verdad. No hay que ser parte de este engaño sofisticado.
 
Por: J. Alejandro Rojas Luna
 
 
* Agradecemos a Barullo Digital por la facilidades para realizar esta entrevista.
Fotos: Facebook de Béla Braun
PageLines