Una cúpula de luces fue sugiriendo a la vista y permitió apreciar todo el contexto de Pulso GNP en su primera edición este 2018, la tarde había acabado y la obscuridad le daba sutileza a todo el festival, los espacios fueron breves entre escenarios lo que permitía apreciar de diferentes lugares y ángulos a los artistas musicales en sus presentaciones. 

En esos momentos la banda mexicana originaria de Guadalajara tomaba el escenario con David Velasco a la voz, quien desde el año 2013 se unió a Porter. Se fue cumpliendo la expectativa depositada en ellos al imponer y transmitir sus temas que fueron bien recibidos y, por supuesto, coreados desde el inicio, tal y como se escuchó en pasajes donde se coreó “so so so … sorry you´re gone, so so so… deep in my mind” mientras que las palmas humanas saltaban entre 40 mil asistentes del sábado 2 de junio.

Acto seguido, en tan solo un parpadeo, los reflectores fueron iluminando el escenario, instrumentos y rostros mientras que las manos del público se alzaron cada vez más al igual que su clamor; en ese momento las seis cuerdas fueron tomadas por las manos de Freddie Cowan, el bajo por Árni Hjövar, el teclado por Timothy Lanham, Yoan Intonti en la batería mientras que la voz fue emitida por Justin Young; The Vaccines fueron tomando rienda de la escena con estridencia y energía.

Fue así como se escuchó la línea “down, down in my bones somewhere I´d never have know” como si se recitara en el Antiguo Aeropuerto del estado de Querétaro algo que ya se esperaba, y era cierto. De este modo, las personas que asistieron fueron coreando cada vez versos como “Oh it´s always you, oh I always knew”; que era un torrente de sonido donde el espacio se convirtió en algo más que música al formarse una dinámica constante en cada una de las piezas interpretadas con las que vacunaron el ambiente por medio de las notas provenientes de los amplificadores. 

Posteriormente, desde Middletown, Connecticut, dos personajes junto con su banda de acompañamiento tomaron sus lugares para dedicarse a detallar la noche, ofrecer prismas psicodélicos entre las notas de sus canciones en el Antiguo Aeropuerto de Querétaro; y lo hicieron con tranquilidad para desprender y arrancar el sonido de sintetizadores, cuerdas vocales, toms y cuerdas acústicas. Se esperó mucho para escuchar a MGMT en vivo y rescatarnos tal vez de la rigidez del cuerpo que navegaba en la fresca cúpula nocturna de iluminación y color; hace casi diez años atrás se estrenó “Kids”, canción incluida en su segundo álbum Oracular Spectacular, misma que logró un cabal sentido de respuesta por parte del público al igual que “Time to pretend” que hizo nuevamente el sello auditivo con la voz de Andrew VanWyngarden y el teclado de Ben Goldwasser. 

Esperaremos en la interrogante de si se hará una segunda edición del Festival Pulso GNP que tuvo por sede un lugar donde en su época máquinas aéreas migraban de antaño en el vuelo, pero donde ahora el sonido logró hacer lo mismo con la moldura corporal y la estructura auditiva de cada uno de los espectadores. 

Texto y fotos: Alan Garay