COBERTURA | Festival Pulso GNP 2018 (PARTE I)

La primera edición del Festival Pulso GNP en el Antiguo Aeropuerto de Querétaro logró sumar 40 mil asistentes de varios estados de la República Mexicana e hizo que muchos de nosotros deseáramos una segunda, tercera y muchas más ediciones en esta sede.

Si el corazón pudiera transferir las sensaciones a otro cuerpo se iniciaría seguramente nuevas tendencias artísticas a partir de ese procedimiento, como simular una memoria artificial dada a un nuevo cuerpo transferida a través de un pen drive; sin embargo, como ciencia incomprendida le es llamada magia y por eso nos dirigimos a Pulso GNP en su primera edición para comprobar ésta inusual introducción. 

En el Antiguo Aeropuerto del estado de Querétaro fue donde se crearon estos rituales musicales y, en efecto, la transferencia de compartir las sensaciones y vibraciones de varios músicos al espectador no fue en vano. Desde cualquier ángulo se iniciaba una catarsis entre el ambiente que se iba formando entre los dos principales escenarios, el denominado Casa Comedy y el escenario Centro. Asimismo, se podía disfrutar de platillos gastronómicos, un sol radiante, y claro, calor para merecer el bronceado ideal. 

Poco a poco se fueron presentando las bandas, músicos y la gente de standup en sus respectivos escenarios, la programación con excelsa exquisitez se fue adhiriendo en los tímpanos de cada uno de nosotros, el baile se hizo notar, la euforia y gritos que se acaudalaban entre los espacios de canción y canción de cada expósito musical. 

El cartel se fue desenvolviendo con bandas como La Gusana Ciega, Caloncho desde Sonora, el conjunto español Jarabe de Palo liderado por Pau Donés, y la banda de Matamoros, Tamaulipas, División Minúscula tocando mientras caía la tarde. 

Un lugar que no “depende” de la “vía láctea” para escuchar al “café”

Algunas personas fueron tomando por asiento los hombros de sus acompañantes en un acuerdo de desgarrarse la voz cuando la silueta entre el humo morado, luego rosa con algunas tonalidades azules fue el marco para la salida de Zoé al escenario. En cada instante la banda retomó la magia y tal vez la “Vía Láctea” por medio de canciones que se iban transmitiendo conforme empezaba a nacer la noche queretana con pulsos únicos en ese espacio donde se pudo volar .

Acto seguido, todo giraba lentamente a un son que cada quien bailaba al gusto, ese sazón de inframundo para renacer con mayor vitalidad lo tatuó en el ambiente la banda originaria de Ciudad Satélite fundada desde 1989: Café Tacvba, que hizo el unísono con cada garganta de los presentes. Rubén Albarrán, vocalizó principalmente en el cuarteto al estilo post mortem acompañado de Emmanuel del Real a los teclados y los hermanos Rangel, quienes ejecutaron lo que sólo ellos saben hacer. Los vestuarios y atuendos elegidos matizaron con un escenario místico y radiante para el sigilo que el sonido emanaba de sus instrumentos.

Texto y fotos: Alan Garay 

PageLines