Hace 20 años que se realizó la película Spawn (Dippé ,1997); y si bien era otra época y se tenían otros recursos, el resultado fue fatal: una trama mal adaptada (¿mal entendida de parte de los realizadores?), una cinematografía de bajo presupuesto, pero presumida como un blockbuster, entre muchos otros detalles que hacen dudar de que una nueva entrega sea confiable.

El personaje en el cómic ha sobrevivido ya más de 26 años, tiempo considerable al tratarse de un personaje que es propiedad de su autor, Todd McFarlane, que no es editado por alguna de las grandes empresas (ha aparecido en Image todo este tiempo), y que tampoco ha sido arropado por grandes esfuerzos de mercadotecnia, salvo el comentado filme y una serie de dibujos animados en el canal HBO (Nelson et.al., 1997-1999).

El año pasado Todd McFarlane, confirmó que se estaría gestando una nueva producción cinematográfica, y hace algunos días lo corroboró al comentar que ya se estaría realizando un casting o selección de actores para la misma, aunque sin revelar más detalles.

Según la información filtrada hasta el momento, y sin que se tenga una versión confiable sobre la filmación, se ha comentado que no se trataría de una secuela del intento anterior, y que no sería una película al estilo de superhéroes, sino que estaría más bien orientada al género de suspenso sobrenatural; lo que sea que eso signifique, podría resultar una aproximación interesante y ligeramente diferente al rumbo dominante de Disney-Marvel y WB-DC.

Spawn cuenta la historia de un agente de operaciones encubiertas, Al Simmons, quien es traicionado por sus superiores y asesinado por uno de sus compañeros, luego de lo cual es enviado al Infierno como consecuencia de su estilo de vida, donde hace un pacto con el demonio Malebolgia para regresar a la Tierra a cambio de ingresar a sus legiones de Hellspawns.

Sin embargo, como suele suceder al pactar con el diablo, Simmons no regresa sino varios años después de su muerte, su familia ya ha rehecho su vida y su cuerpo se encuentra en avanzado estado de descomposición, entre otros inconvenientes. Ahora, el protagonista debe luchar contra sus antiguos jefes humanos, sus actuales jefes demoniacos, los ejércitos del Cielo, las pandillas y mafias de las calles de Nueva York y contra sí mismo en busca de redención.

Por: Víctor De Lucio @elipsigrafo