ENTREVISTA Lori Meyers en México, una conversación en espiral

Lori Meyers, el conjunto granadino que tomó su nombre a partir de una canción la banda de punk NOFX, misma donde se relata la historia de una vecina de su edificio que era actriz porno y era conocida en el cine para adultos con el citado alias, visitó México para realizar una serie de conciertos compartiendo el escenario con bandas locales.
De este modo, entablamos platica con Alfredo Núñez, baterista de la agrupación, quien entre otras cosas desgranó la actual producción que responde al título En la espiral (2017), además de comentar el material que existe exclusivamente para México y lo que representa estar a punto de cumplir 20 años de trayectoria.
Lori Meyers presente:
Círculo Mixup: Alfredo, haciendo retrospectiva cómo recuerdas aquellos momentos donde comenzó a cobrar forma la idea hacer una banda, ya que están en el rango de los 20 años como banda.
Alfredo Núñez: Nos tenemos que remontar al año ’98 donde habíamos tres amigos de toda la vida que vivíamos en un pueblo llamado Loja, en Granada, al sur de España.
Ahí surgió Lori Meyers, porque todos teníamos alrededor de 15-16 años, compartimos las mismas inquietudes y nos gustaba mucho la música de los 90’s, además de la que nos habían inculcado nuestros padres con artistas de los años 60’s y 70s’.
Combinando todo esto es que nos planteamos hacer el grupo, de eso hace casi 20 años y en ese entonces jamás nos planteamos la posibilidad de dedicarnos profesionalmente a ello y ni siquiera poder viajar. Siempre estaremos agradecidos por eso, ya que provenimos de familias humildes del sur donde siempre hay menos atención en comparación con las grandes capitales de España.
De Granada nos mudamos a la capital, Galicia, que está relativamente cerca, a unos 50 kilómetros, ahí comenzamos primero a estudiar cada quien una carrera universitaria al tiempo que seguíamos formándonos musicalmente; además establecimos contacto con otras bandas de Granada como Los Planetas, Lagartija Mick y algunas más que nos ayudaron para descubrir mucha música.
Todo esto lo recuerdo siempre con aprecio, como cuando compré con mi papá la primera batería y de inmediato se le dije a Noni (Antonio López, voz y guitarra), Julian (Julián Méndez, bajo y coros. Antiguo miembro) y Alejandro Méndez (voz y guitarra), para que fueran mi casa a ensayar. Recuerdo muy bien la imagen con mi padre llevando la batería en el coche, encontrándome a mis amigos y diciéndoles que fueran a mi casa para montar el instrumento. 
Así se originó todo e incluso cinco días después ya estábamos dando nuestro primero concierto con canciones que habíamos hecho dentro de esos pocos días. Te imaginaras el entusiasmo que teníamos en ese entonces de hacer canciones y expresarnos.
 
Les tocó nacer en una de las transiciones más importantes y radicales de la industria musical, cuando la venta de discos gradualmente dejó de ser factor importante. ¿Cómo asimilan dicho momento?
Nosotros hemos pasado por varias fases, fuimos de los últimos grupos que vivimos la venta de discos físicos, porque conforme avanzaron los años dos mil comenzó la decadencia de ese formato en cuestión de ventas.
A nostros nos tocó reinventarnos dentro de esa época y experimentamos con las nuevas herramientas digitales y las redes sociales. Nos tocó entender el negocio de la música de forma diferente.
En España sucedió una cosa, veníamos de los fenómenos mediáticos como Operación Triunfo, shows que hicieron cansar a la gente de las ‘radio fórmulas’, además que en el ánimo estaba el tema de la crisis económica sucediendo al rededor del mundo.
De ahí es que la gente comenzó a querer música más directa, hecha con el corazón, sin trampa ni cartón, como yo digo. 
Considero que en ese momento se origina la escena independiente con grupos como Vetusta Morla, Love Of Lesbian y nosotros, que de alguna manera encabezamos ese tridente en España. Coincido que la gente tuvo mayor acceso a las redes digitales, al streaming, y ya no no hacía tanta falta el peso de una discográfica, eso hizo que surgieran cada vez más grupos y se perdieran los prejuicios.
Los festivales ayudaron mucho como gran escaparate para que los grupos mejoraran y, no sólo eso, sino que se avanzó en la infraestructura de los mismos.
Antes, recuerdo, los grupos españoles éramos los minoritarios, porque la prioridad eran los extranjeros que venían a presentarse. Pero ocurrió una reconversión donde la mayor parte de los boletos que se vendían era gracias a los grupos locales que se masificaban en los festivales. 
Diría que ocurrió un cambio generacional que abarcó a gente de los 20 y hasta 50 años de edad, eso hizo que la escena independiente creciera.
 
Justo extendiendo el tema de la anterior pregunta ¿ustedes todavía confían en el formato físico para plasmar los discos que graban?
Seguimos siendo melómanos y muy amantes del formato tradicional, seguimos comprando vinilos, yo soy amante de colocar un vinilo y escucharlo entero mientras me tomo un café. Es verdad que la forma de escuchar la música ha variado mucho, la gente tiende a tener playlists en las plataformas digitales, lo cual ha hecho perder la esencia de escuchar discos completos.
Nosotros siempre hemos dicho que no somos un grupo de canciones sino de discos enteros, amamos todas las canciones por igual y las hacemos de tal manera que la gente pueda disfrutar el disco de principio a fin, que es donde va a entender el sentido de todo el trabajo que hay detrás.
Al respecto, recientemente editamos en España una caja especial que contiene los seis discos que hemos hecho. Considero que los músicos y las disquera deben seguir apostando por el formato físico, quizás ya no para el consumidor masivo, pero si para los que seguimos amando la música y necesitamos un soporte físico para palpar el trabajo de alguien. Tal vez es una idea romántica, pero creo que es necesario que el formato persista.
Incluso en España se habla que hay una vuelta al cassette, una forma muy romántica de la gente de los ochenta.
El vinilo es el formato al que nosotros le tenemos más cariño por el hecho de la la portada y todo lo que puede incluir. Siempre hemos intentado cuidar mucho eso. Creo que cuando uno tiene el disco en sus manos es capaz de oler el sentimiento que hay en él. Es parecido a lo que sucede con los libros que ahora se pueden leer en tablet, pero yo prefiero cojer un libro, pasar las páginas e incluso olerlo.
Entiendo que la gente joven no quiera que le pongan un vinilo enfrente, porque crecieron en otra época, pero definitivamente hay mucha gente que sigue reclamando la música como se escucha en él por su sonido tan distinto a los formatos digitales donde todo está comprimido.
¿Cuál fue el recorrido que siguieron para armar En la espiral, su disco de este año?
El disco actual se comenzó a configurar después de tres años de gira que tuvimos con el anterior. Dicha gira fue muy extensa recorriendo salas y festivales. Y al cabo de eso decidimos parar un tiempo para volver a la esencia que teníamos en los primeros discos donde ensayábamos sin prisas. 
Así, para este disco cada mañana nos reuníamos para ver que emanaba entre nosotros y eso es algo que te lo dá la experiencia de todo el tiempo que llevamos tocando juntos, usamos ese tiempo para jugar con los instrumentos, los pedales de las guitarras, los sintetizadores y los ritmos de batería. Con todo. 
Más tarde, alrededor de seis meses, estuvimos confeccionando y grabando el material en Tarragona, la parte sur de Cataluña, y esto sucedió con Ricky Falkner. Ahí hicimos las primeras tomas de guitarra y batería, las bases principales de las canciones. 
Después, en Granada, donde tenemos nuestro pequeño estudio casero, terminamos las letras, se cantó ahí mismo y la parte de los sintetizadores también, además de otros arreglos que hicimos.
Y la última parte fue la conexión con México, porque lo mezclamos con Phil Vinall, que vive aquí. 
 
Despéjame una duda consistente en que cuando uno consulta Spotify, además de En la espiral aparece otro disco, Mi realidad, el cual también es de este año. 
Esto se debió a que durante los tres discos anteriores siempre quisimos venir a México y por alguna razón u otra nunca lo logramos. Por eso quisimos llenar ese espacio sacando un disco físico que sirviera como un repaso a nuestra carrera.
No me gustaría denominar este disco como un ‘greatest hits’ sino como una compilación y evolución de lo que Lori Meyers ha hecho a lo largo de seis discos, y nos gustó hacer este material como una carta de presentación para que la gente en México pudiese tener un álbum físico con estas características, ya que los anteriores no están editados aquí. 
Es así que “Mi realidad” en España ni siquiera fue lanzado, ya que sólo lo pensamos para México.
 
¿En términos generales como describes el estilo de componer letras de Lori Meyers? ¿Autobiográfico u observación atenta del entorno para trasladarlo a canciones? 
Nuestro estilo de componer depende de cada canción, somos amantes de las melodías, por eso solemos componer primero la música y la melodía, después es que incorporamos la letra.
Estos nos viene porque nuestra máxima influencia es anglosajona. Muchas canciones comenzamos haciéndolas con el clásico ‘nanananana’, y una vez que tenemos la música es que le ponemos la letra encima.
Nuestras letras, como suele suceder en el rock y el pop, giran mucho en torno al amor y son situaciones personales o de nuestros amigos familiares, nuestras vivencias reales.
Este es un disco donde se aborda amor y desamor, pero con dualidad de por medio, además de tocar temas en torno a cómo podemos mejorar el lugar donde vivimos.
 
Las canciones de En la espiral dan la sensación que dentro de ellas en un momento dado la historia que se cuenta es triste o reflexiva, pero de súbito se vuelven optimistas o esperanzadoras. ¿Esto es así o se trata de percepción personal?
Creo que eso es algo que nos sale naturalmente y no se planeó, no vamos buscando hacer cosas para que comercialmente le gusten a la gente, porque desde pequeños fuimos aprendices de nosotros mismos, con ello logramos decir lo que que sentimos sin mentiras de por medio.
Es cierto que en este disco se juega mucho con la dualidad sonora y hasta en la letra. Hay momentos donde parece que todo está mal y de repente brilla alguna luz que te hace despertar.
Es el juego de las dualidades en el mundo donde todo tiene una contraposición.
 
¿Qué detalles finos tienen el nuevo disco para que los escuchas reparen en ellos y no se les escapen?
Si uno escucha los discos anteriores Impronta (2013) y Cuando el destino nos alcance (2010), se detectará que para el actual hay diferencias incluso estructurales. Aquí queríamos coger un poco del rock progresivo de los setenta con bandas como Alan Parsons Project o Electric Light Orchestra, y hacer con eso canciones estructuralmente anárquicas.
Si te das cuenta la guitarra no cuenta con capas al uso sino que el instrumento suena de forma un poco más etérea. Cada guitarra suma y llena muchos huecos.
Eso es lo que buscábamos, no hacer arreglos solo por que sí, sino buscar lo bello que pudiese sumarse a cada canción. 
La gente debe tener muy presente esa evolución. Ahí está “Vértigo I”, que es de las canciones que más nos gusta tocar porque en ella te diviertes muchísimo.
La gente puede estar muy pendiente a la atmósfera de las canciones, a la sonoridad y la producción depositada en cada una de ellas. Y a las letras, que a final de cuentas cada quien las entiende de manera diferente, porque la música siempre es muy personal.

 
Lori Meyers parece no decantarse por la tendencia actual de realizar colaboraciones con otros artistas. ¿A qué se ha debido?
Justo lo hablábamos hace poco de eso y es que no hacemos las cosas porque algo sea moderno, actual o nos beneficie dentro de la industria colaborar con alguien. Cuando eso ha llegado a suceder ha sido de manera muy cercana para que la canción en cuestión mantuviera su sentimiento, pero sin imposiciones.
Ahora bien, no descartamos que el día de mañana pudiera haber alguna colaboración, de hecho con Julieta Venegas estuvimos a punto de hacerlo, pero coincidió que se embarazó y ya no se hizo.
Como sea es algo que no nos preocupa.
 
¿Qué características detectas en el publico mexicano que no se repiten ante otras audiencias?
Nosotros nos quedamos súper flipados, como se dice en España, con el fervor del público que es muy agradecido. Eso para toda banda que viene a tocar hace exclamar: ¡Wow!
Eso es lo que más me ha impresionado, la cercanía con el público que te trata con mucho respeto y admiración.
Eso nos encanta.
 
¿Acerca del modo de trasladar aquello que grabaron a las presentaciones cómo es que proceden ustedes?
Nosotros somos gente que hemos crecido en un escenario, no lo hicimos con pro tools o ‘maqueteando’, y es donde nos sentimos más seguros.
Nostros procuramos ser los mas fidedignos posibles al disco, en cuestión de sonido y estructura, aunque damos margen a la improvisaron en cada concierto y con determinados temas, pero somos muy fieles a que el sonidos y las canciones se respeten para que la gente pueda reproducir eso en su cabeza. 
Este año en España, sin ir más lejos, contamos con un espectáculo más grande con audiovisuales que acompañan toda la música. Es una pena que por el momento no hayamos podido traerlo a México, pero tiempo al tiempo, esperamos que eso pronto pueda ser.
 
Y ya se viene el momento de alcanzar los veinte años de carrera, ¿qué tienen planeado al respecto?
Sí, para el siguiente año viene la siguiente parte de la promoción de En la espiral, estaremos en muchos festivales, incluidas presentaciones con motivo de nuestros veinte años de carrera. De hecho planeamos un libro que recopile las maquetas de veinte de nuestras canciones, mismas que serán habladas desde el punto de vista de periodistas, familiares y nosotros.
Tenemos programadas varias acciones que desembocarán en el Palacio de Deportes de Madrid donde haremos un macro concierto. Será un año de festejos.
Y también estaremos preparando el siguiente disco que no tardaremos tanto en editarlo. Estará listo a finales del año entrante si todo sale bien.
 
Alfredo, palabras finales con las que quisieras despedirte de esta conversación.
Agradecemos a la gente el trato que siempre nos dan aquí y estamos encantados con ello. Y ojalá podamos volver pronto, pero con conciertos donde seamos nosotros solos para que vean cómo nos desarrollamos en presentaciones más amplias, a diferencia de esta ocasión donde somos abridores de muy buenas bandas a quienes agradecemos que nos hayan dado esta oportunidad.
Le digo a la gente que sois geniales y les estamos muy agradecidos.
 
 
Por J. Alejandro Rojas Luna
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