COBERTURA/FESTIVAL Ecos del Knotfest 2017

Grandes actuaciones dejó la tercera edición del Knotfest en México, a través de sus tres escenarios; el festival de hard rock, heavy metal, variantes, fusiones y derivados, dejó satisfechos a la mayoría de los asistentes que asistieron en gran número a presenciar el cartel de este año, encabezado por A Perfect Circle y Korn.

En el escenario más pequeño, The Maggots Stage, luego de las presentaciones de Parazit, de México, ONI, de Canadá y Attila, de Estados Unidos, destacó la fusión de hip hop y su subgénero horrorcore con estridencias metaleras que hace el rapero estadounidense Aaron Dontez Yates, mejor conocido como Tech N9ne, quien salió enmascarado, acompañado por su colega y paisano Krizz Kaliko y con muchas ganas de agradar en su actuación, cosa que logró porque respondió muy bien el público que se congregó a ver al músico que ya cuenta con más de 25 años de carrera.

La banda originaria de Maryland, Peripfhery, fue la siguiente en presentar su material de nu metal, con la voz versátil de Spencer Sotelo, que fácilmente cambiaba de un intenso rugido hasta una tesitura melódica, aunado a los cambios de velocidad y ritmo en el sonido del grupo en canciones como “Prayer position” o “Graveless”.

Anti Flag cerró las actividades en este escenario de manera espectacular, ya que se notó la entrega y energía que proyecta esta banda en vivo, provocando el slam con un sonido entre punk y hard rock que resulta muy agradable; destacaron canciones como “Turncoat”, “Branderbur Gate” y el cover a The Clash, “Shoul I stay or should I go”, aunque sigue siendo mejor la versión original.

En el escenario intermedio, Day of the Gusano Stage, también hubo una oferta variada con los mexicanos de Lack Of Remorse y Here Comes The Kraken, los estadounidenses Asesinos (así se llama el grupo), y la banda californiana de deathcore Suicide Silence con la excelsa interpretación de su actual vocalista Hernán Hermida; a ellos les siguieron los también estadounidenses Hatebreed y Children of Bodom de Finlandia, pero a esa misma hora tocaban otros grupos y fueron los sacrificados para esta ocasión por parte de quien esto escribe.

Antrhax fue el plato fuerte de este escenario, con su amplia trayectoria de 36 años en el trash metal, es un viejo consentido del público mexicano y lo demostró al ofrecer una excelente interpretación de sus éxitos como “Caught in a mosh”, “Mad house” e “Indians”, entre otros.

En el escenario principal, Tecate Stage, tocó abrir al grupo mexicano Cerberus, le siguieron los canadienses de Deadly Apples, pero fue el grupo japonés Maximum the Hormone quien logró encender el ambiente y ganarse la simpatía de la gente con mucha interacción, jovialidad y alegría, mostrando una buena mezcla de punk y heavy metal, cabe mencionar que esta banda cuenta con sus seguidores en México debido al éxito de la adaptación al anime del manga Death Note, de la cual ellos hicieron los temas de inicio y créditos; su presencia fue novedosa en este tipo de festivales ya que se suele etiquetar a la música japonesa contemporánea sólo como J Pop, y este tipo de bandas, o como Baby Metal (que fusiona ambos géneros) son refrescantes en la escena.

Ill Niño fueron los siguientes en subir al escenario, la banda latino estadounidense deleitó con una potente actuación de su nu metal alternativo (lo que eso signifique para quienes así los catalogan), este grupo en particular, integrado por gente originaria de distintos países de Latinoamérica ha logrado mantenerse en el gusto del público por más de 15 años y vale la pena escucharlos en vivo como en esta ocasión que tocaron “Rumba” (la canción), “How can I live” y “This is war”, entre otras.

La legendaria y polémica agrupación de death metal, Cannibal Corpse, subió a continuación y de inmediato prendió con la ronquísima y potente voz de Chris Barnes, durante su actuación el viento sopló mucho y por momentos las largas cabelleras de los músicos ocultaron sus rostros, pero no su ruda interpretación, teniendo mucho éxito con sus fans, especialmente en canciones como “Evisceration plague”, “Death walking terror”, “A skull full of Maggots” y “Devoured by Vermin”.

Bullet For My Valentine fueron los siguientes encargados de mantener las emociones a tope y no decepcionaron, aunque les tocó competir con Antrhax, que tocaba al mismo tiempo en otro escenario, sin embargo, los galeses pusieron todo de su parte para agradar con interpretaciones como “No way out, “Hand of blood”, “Walking the demon” y “Don’t need you”.

Stone Sour fue el grupo que le tocó lidiar con el cansancio que mostraba la multitud que llevaba varias horas frente al escenario y que por momentos sólo los de en medio se podían dar el lujo de bailar el tradicional slam para sacudirse los apretujones y el calor que conlleva estar tan próximos al escenario, por lo que la respuesta al grupo fue un tanto fría (con todo y que Corey Taylor, también vocalista de Slipknot, se desgañitaba en el escenario) contrastando con la energía de los estadounidenses quienes muy apropiadamente cantaban en ese momento “Tired”.

Korn, por su parte, ofreció una de sus mejores actuaciones en lo que lleva de sus visitas a México, ya como un grupo ampliamente consolidado y muy identificado con la audiencia mexicana, la banda liderada por Jonathan Davis presentó una selección de lo mejor del repertorio de nu metal como “Rotting in vain”, “Falling away from me”, “Black is the soul”, “Coming undone” (en la que mezcló una parte de “We will rock you” de la legendaria banda inglesa Queen), “Insane” y “Freak on a leash”, que renovaron la energía del público.

A Perfect Circle cerró el festival, creado por Slipknot, y cumplió con las expectativas en su primer visita a suelo mexicano, contrastando con los estruendosos géneros que le antecedieron en los escenarios, la banda californiana formada en 1999 y liderada por el líder de Tool, Maynard James Keenan, y el guitarrista Billy Howerdel, presentaron un setlist de 18 canciones entre las que incluyeron los covers “Imagine” de John Lennon y “People are people’ de Depeche Mode; de sus temas originales interpretaron “The package” (con la que abrieron su show), “The hollow”, “Counting bodies like sheep to the rhythm of the war drums”, entre otras, dentro de una atmósfera llena de misticismo y sonidos eclécticos muy al estilo Tool.

De este modo concluyó la cobertura al Knotfest, evento donde el autor de este texto hace un agradecimiento especial a la gente encargada de prensa en el festival, y particularmente a Sergio Chávez.

Texto y fotos: Mario González y Montserrat Gómez

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