ENTREVISTA Un Canapé compuesto a base de géneros variados y servido por Alex Ferreira

República Dominicana es una parte del mundo que comúnmente se identifica con la música caribeña y bailable, pero poco conocemos de otras propuestas tales como el rock pop que ejecuta Alex Ferreira, cantautor que este 3 de noviembre lanza el disco Canapé, mismo que motivó platicar con él acerca de sus orígenes, la posibilidad de vivir en distintos países y otros temas no necesariamente musicales.
Aquí la conversación:
 
Círculo Mixup: Alex, siendo la primera vez que tenemos la posibilidad de platicar contigo, ubícanos en el tiempo al momento donde te comenzaste a interesar en la música y cuenta si tienes formación académica o te has desarrollado de manera autodidacta.
Alex Ferreira: Me interesé en la música muy joven, particularmente a los 15 años tomé una guitarra, comencé a cantar y poco a poco hice rolas. Todo eso fue de modo autodidacta.
En la escuela fue cuando me apunté a clases con un profesor cubano y con él comencé a aprender todo lo relacionado con la armonía.
 
¿Cómo es la escena en República Dominicana para artistas con tus características?
Hay muy poco espacio, porque lo que más se escucha por allá es la música caribeña, que es bailable y alegre, pero para quien es cantautor o hace trova, comercialmente, no es el eje principal. Por esa razón fue que decidí dedicarme a viajar, conocer lugares y mostrar mi música en países donde se habla el idioma español.
 
Eres un artista que se ha tenido lo posibilidad de viajar fuera de su país, ¿qué te motivo ir hacia España?
Cuando tenía alrededor de 20 años, que es la edad en la que uno tiene la curiosidad de conocer y viajar, yo estaba un poco cansado de vivir en una isla, lugar que aunque tiene sus cosas muy buenas, pues para un chico de esa edad, y además curioso, se me hizo muy buena idea irme lo más lejos que pudiera, y el sitio más alejado que se me ocurrió fue España, porque se hablaba español y en él podía hacer una carrera. Conocer Europa a esa edad me marcó mucho. Allá fue donde me terminé de formar tanto como músico y ser humano.
 
¿Y después por qué decidiste establecerte en México?
En los 10 años que viví en España pude conocer a muchos músicos mexicanos que iban de gira, y hoy son grandes amigos. Incluso desde que era pequeño, en República Dominicana, veía El Chavo, El Chapulín Colorado. La cultura mexicana en latinoamericana es muy querida y respetada, entonces siempre tuve la ilusión de venir aquí. Siempre he escuchado música mexicana, me acuerdo que finales de los noventa era muy fan de Café Tacvba (y lo sigo siendo a la fecha). Fue así que comencé a venir porque en España me invitaron y vine a tocar, participé en una gira con Ximena Sariñana y tocamos en el Metrópolitan. Colaboré con Natalia Lafourcade para el disco de Agustín Lara. Con esas visitas supe que en algún momento de mi vida tenía que venir a vivir.
También consideré que España ya me había dado lo suficiente, porque dentro de Europa no hay otros países cercanos donde se hable español, al lado están Francia y Portugal, motivo por el cual sólo podía girar en España.
Pero en el caso de México se forma parte de todo un continente donde se habla el mismo idioma, así que aquí puedo desarrollar de mejor modo todo lo que aprendí allá.
 
¿Tus primeras grabaciones se remontan hasta 2005?
Mi primer disco de estudio es de 2010, pero lo que sí salió en 2005 fueron rolitas que tenía en demos, con ese material llegué a España para tocar en bares y antros para mostrarme, pero no eran discos formales.
 
Visto a la distancia ¿cómo evalúas tus primeros trabajos y en el presente qué enseñanzas sigues aplicando de ellos? 
Siempre fue mi ilusión grabar discos, así que mis demos y maquetas en un momento determinado consiguieron llegar a la disquera Warner, lugar donde la cosa se puso seria y firmé con EMI. En ese momento de mi vida ya necesitaba dinero, porque vivir solo y sin un trabajo estable requería que me enfocase en hacer de la música mi profesión. 
Coincidió entonces que en la disquera confiaron en mí, aunque visto a la distancia debo comentar que mi primer disco no me gusta tanto, y creo que eso es algo normal. Es decir, lo veo con cariño, pero quiero pensar que desde entonces he mejorado en algunas cosas como es el hecho de escribir mejor. Le que he aprendido desde entonces es que he escuchado más música, he escrito más y me he dado la oportunidad de equivocarme para aprender. Así se aprende mucho.
Cuando escucho los discos pasados, siempre encuentro cosas que se podrían mejorar, pero también sé que fueron parte del proceso por el que tiene que pasar un cantautor.
 
¿Qué te representa desenvolverte en la industria actual donde la venta de discos dejó de ser elemento fundamental para los artistas y, en su lugar, son las presentaciones en vivo lo más importante? 
Yo viví la época donde todo cambió, ahora veo a las bandas que empiezan y tienen claro el Norte. Saben cómo está establecida la industria. Cuando yo empecé todo estaba cambiando, no se sabía lo que pasaría y todos se quejaban.
Ahora considero que vivo en una época donde en vez de quejarme y pensar que las cosas antes eran mejor, lo que debo hacer es fijarme en lo que puedo hacer con las plataformas de hoy en día. 
Es verdad, no se venden discos, pero mi música viaja mucho más rápido. Claro, antes era muy bonito el disco físico y comprarlo en la tienda, pero ahora es posible ser conocido en países a donde uno ni siquiera ha ido.
 
Actualmente financias tu propia música, ¿cómo es trabajar de este modo en comparación con una disquera?
Cuando me vine a vivir a México no tenía contrato discográfico, por eso hice un crowfounding para que quienes directamente escuchan mi música pudieran contar con el material. Se me hizo una experiencia muy orgánica, bonita y superó mis expectativas. También me dio la oportunidad de hacer el disco que yo quería. Fui muy feliz haciéndolo, porque fue con mis amigos y a mi ritmo.
Ya viví la experiencia de trabajar con una multinacional, no me encantó y fue que probé otra cosa pensando en el futuro.
 
Al escuchar tu música disponible en plataforma digital tengo la impresión que has modificado gradualmente tu forma de escribir, ya que con el tiempo parece ser más elaborado el contenido de las letras y el modo como distribuyes los coros y versos. ¿Esto es así?
Yo tengo una obsesión con la canción y mi compromiso es con ella, no me ocupo tanto de los géneros y por eso quiero ir cambiando mi manera de escribir.
Los cambios de los que hablas sí se notan, Cinema Tropical (2015) lo hice con Andrés Nusser, el cantante de la banda chilena Astro, así que en esa época me clave con la música electrónica.
Los otros discos son también muy diferentes.
Diste en el clavo, no me comprometo con un género u estilo, pero sí con la melodía para tratar de mover emociones. Este disco que va salir ahora, Canapé, siento que es una mezcla balanceada de todo lo que he hecho antes. No me puse trabas ni tuve miedo de meter en el mismo disco canciones como “Con que te quiero ver”, que tiene influencia tropical u otra que se llama “Te quiero meter en mi vida”, que es pop con sintetizadores. Ya no me pregunto qué pasaría si hago canciones tan diferentes y las meto en un mismo disco. Estoy en paz con eso.
 
¿Dónde se produjo tu actual disco?
Canapé, lo produje yo y se hizo casi todo en México, con algunas partes grabadas en Santo Domingo. Hay cosas que grabé en mi casa, otras en un estudio profesional en el Desierto de los Leones, ahí mismo grabaron recientemente Natalia Lafourcade y Ximena Sariñana. Es un lugar muy bonito y apartado de la Ciudad de Mexico. Estar rodeado de bosque de alguna manera se metió en el disco.
¿Grabaste el material pensando en algún concepto en particular?
Inicialmente no, porque la intención fue meter las canciones que consideré mejores, otras se quedaron fuera y me dieron motivo para hacer otro disco en breve. A veces cuando haces un disco, conforme pasa el tiempo, te das cuenta que hay un concepto particular. En este caso, absolutamente todas las canciones hablan sobre alguna chica, las relaciones y desde varios puntos de vista, desde el lado muy bueno hasta el más triste. 
También me di cuenta que hablaba mucho de las miradas, de los ojos, de ver a la otra persona. Todo esto no lo hice conscientemente, pero este fue el resultado de lo que pasó durante los dos años anteriores y quise representarlo en canciones.
 
Actualmente consumimos la musica demasiado rápido y eso hace que nos perdamos detalles al interior de las canciones. ¿Qué destacas de tu disco para que la gente ponga atención?
Cuidamos varios detalles, si bien yo produje el disco, también hay coproductores. Hay una banda de música electrónica que se llama Mylko, son mexicanos y soy fan del sonido que ellos conciben. Yo los cito como co-productores, porque avla hora de mezclar tomaron muchas decisiones que me gustaron. 
Yo mismo consumo rápido la música, pero exhorto a la gente que cuando les guste una o dos canciones de algún artista procuren escuchar el disco completo, porque la imagen es mucho más amplia de lo que te puede pintar una sola pieza.
 
¿Las colaboraciones que tienes en Canapé, tú las buscaste?
Anteriormente cuando trabajé con disquera me hicieron sugerencias de colaboraciones, pero no hice ninguna. Ya por mi cuenta todas han sido motivación personal, por el afecto y respeto a las personas con que trabajo. Recuerdo la de Natalia que cuando fue a Madrid me pidió que la pusiera en contacto con Jorge Drexler para que los presentara. Durante esa visita puso música de Agustin Lara, a quien yo no conocía hasta entonces, la primera canción que escuché fue “Aventurera” y le comenté que se le podían hacer cosas como meter un ukelele, a ella le llamo la atención y dijo que la grabásemos, pero que yo cantaría.
Así han salido todas mis colaboraciones, desde un punto de vista meramente musical y he aprendido un montón.

 
¿Cómo adaptas tus canciones a las presentaciones en vivo?
Siempre he pensado que el disco es una cosa y el concierto otra distinta. No me gustan mucho los conciertos donde todo suena igual que el disco, porque me gusta recibir algo nuevo y diferente. Obviamente me gusta escuchar las canciones con su estructura y letra como son, pero que tengan otros elementos o incluso quitarle algunos.
Me gusta jugar con el hecho de hacer del concierto algo único.
A veces me da un poco de rabia cuando llega el momento de montar el concierto, pero tienes alguna canción con demasiados instrumentos y solo cuatro músicos. Ahí es donde entra la creatividad de usar nuevas maneras de interpretar la canción. A veces te das cuenta que cuando le quitas cosas a una pieza ésta todavía se sostiene, lo cual es muy buena noticia.
 
Con objeto que la gente conozca otras cosas cosas que te inspiran al momento de componer, ¿qué otros intereses tienes a aparte de lo musical?
Yo soy seguidor de la ciencia, es tanto una pasión como un hobbie, mis canciones no necesariamente la abordan, pero no pierdo de vista que la música en sí es una ciencia.
De unos cinco años a la fecha me he clavado con los temas de ciencia subatómica e interplanetaria. Me la paso leyendo y viendo videos en YouTube, investigando y aprendiendo acerca de la naturaleza.
Algún día me gustaría hacer un disco más enfocado en este tema.
 
Algo más que quisieras aprovechar para destacar.
Canapé se lanza el 3 de noviembre y a raíz de esto tocaremos en Puebla, Guadalajara y Ciudad de México.
Toda la información de los conciertos está en mi página web y también ahí pueden escuchar mi música.
Y destacar que el 16 de diciembre habrá una presentación oficial en la Ciudad de México, el lugar se llama Multiforo Bajo Circuito, en la Condesa, y me gustaría invitarlos a que asistieran.
Por: J. Alejandro Rojas Luna
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