El reggae tuvo su fiesta en el Palacio de los Deportes el sábado 21 de octubre dejando de lado las rastas y la cultura rastafari para centrarse solo en la música con presentaciones de la talla de La Comuna, Rawayana, Dread Mar I y Cultura Profética, entre otros.

El sonido originario de Jamaica tradicionalmente se había ligado con la tradición o religión rastafari, su exponente más conocido, Bob Marley, dio un fuerte impulso a la imagen del músico arquetipo con sus rastas o dreadlocks, fumando mariguana y con una actitud desenfadada.

Pero en el festival de Reggae Latino que se llevó a cabo en la Ciudad de México la cosas ya son muy diferentes, los asistentes, principalmente jóvenes, así como la gran mayoría de los músicos ya casi no visten indumentaria alusiva a la cultura caribeña ni mucho menos a las raíces africanas, incluso resultaba muy simbólico que los puestos de recuerdos y memorabilia eran muy escasos, contrario a lo que sucede en otros conciertos, aún así se vivió una experiencia alegre y muy variada en cuanto a las propuestas musicales.

Tocó abrir el evento al capitalino Adrián Chávez Sánchez, mejor conocido como Dee J I Tal, quien con su fusión de reggae con hip hop comenzó a poner el ambiente mediante una enérgica interpretación que fue bien recibida por el público que comenzaba a llegar al legendario domo de cobre.

Siguió el grupo tapatío La Bendita T.M.S. con su cadencioso ritmo, sus inteligentes letras y su buena vibra que resonaba ante los todavía pocos asistentes.

Continuó Vibra Muchá con un sonido más tranquilo y con tintes pop que lograron tener una buena aceptación en la creciente audiencia.

Desde Tijuana, el proyecto conformado por Abatzi y Sista Khata, Somos Uno, subió al escenario para ofrecer su reggae dancehall con el que puso a bailar al público que iba en aumento.

El legendario grupo La Comuna hizo su aparición en el escenario, tal vez coincidentemente, cuando aumentaron el volumen y su música retumbó más en el recinto, luciendo su experiencia de casi 20 años en la escena del reggae.

Los venezolanos de Rawayana dijeron que no se consideran un grupo de reggae pero lograron encender los ánimos de la gente quienes los ovacionaron en cada interpretación de sus ritmos mezclados de distintos géneros.

De Argentina, Mariano Javier Castro, también conocido como Dread Mar I, logró las mayores ovaciones, la gente parecía saber todas sus canciones y bailaba al son que el sudamericano pusiera, siendo este de los contados músicos que lucían los clásicos y característicos dreadlocks largos.

Los portorriqueños de Cultura Profética cerraron el festival de forma espectacular, su música de inmediato conectó con los presentes, que para ese entonces ya conformaban un número más decente que correspondía con la calidad del evento, sus visuales proyectados en la pantalla central enriquecían el escenario y en su diálogo con el público centraron su discurso político en criticar lo que ocurre en Puerto Rico con la devastación que causó el huracán María y la rapiña política que denunciaron, al mismo tiempo que expresaban su solidaridad con los mexicanos por las tragedias que resultaron de los sismos de septiembre.

Texto: Mario González

Fotos: Monserrat Robledo Peralta