EVENTO Y aunque no hay más Capital que el de Carlos Marx…

A 150 años de la escritura del Tomo I de El Capital, libro de Carlos Marx, aún nos percatamos que la población mexicana desconoce casi en su totalidad la existencia del mismo. Sólo es dentro de ciertos grupos sociales (como facultades de Economía, Administración, Sociología, Ciencias Políticas, Filosofía y Letras, Derecho, Trabajo Social, etc), círculos de estudio, periódicos, revistas especializadas o grupos de activistas donde este libro cobra vital importancia. Sin embargo, la triste realidad cultural y educativa de nuestro país refleja que la mayoría de nosotros, en términos generales, leemos poco y somos mínimamente motivados a hacerlo con mayor frecuencia. Así, cuando hay oportunidad, lo que se persigue es leer textos cortos y sencillos. Más relevante aún, predominan las lecturas que no contravengan nuestras creencias.

El Capital de Carl Marx fue durante muchos años estigmatizado por los asiduos creyentes de doctrinas religiosas, motivo por el cual se concluyó que la mayoría de la población no debía leerlo. En el mismo sentido se crearon distintos mitos alrededor de la obra. Algunas personas pensaron que constituía un manual económico para alterar el curso de la economía y así terminar con la que era su actual forma de vida. Me refiero precisamente a los conservadores y tradicionalistas (por no decir burgueses).

Además, El Capital no se considera un libro que pueda entenderse sin la ayuda propiamente de un especialista por lo que las personas no se animan a siquiera hojearlo. Esta última constituye una idea errónea sobre la interpretación de los textos, ya que el horizonte de comprensión de cada persona corresponde el elemento peculiar y único que da vida a una obra. Dicho, de otro modo, nuestra interpretación de un texto es lo más rico y especial que existe.

Y aunque no hay más “Capital” que el de Carlos Marx sí existen variedades de interpretaciones y críticas en prácticamente todas las lenguas de este mundo global.

Vemos la trascendencia del El Capital y su actualidad como obra fundamental porque trata casi cualquier aspecto sobre nuestra vida cotidiana. De hecho, en el Seminario 150 años de la publicación de El Capital. Tomo 1 de Carlos Marx, realizado el 23, 24 y 25 de agosto de 2017 en la Facultad de Economía de la UNAM, se llevaron al cabo 9 sesiones plenarias y 27 mesas de trabajo agrupadas en 6 sesiones. Ahí encontramos el desarrollo de temas tales como: acumulación capitalista, trabajo, valor de uso, valor de cambio, salario, método marxista, planificación, fetichización, financialización, banca, crisis y dialéctica, entre otros.

De manera general se reconoce que existe vigencia del pensamiento de Marx en el Siglo XXI porque se explica de qué manera el capitalismo pone en crisis a la civilización en el ámbito laboral. Cada vez hay mayor concentración de riqueza en un sector de la población y cada vez es mayor la explotación de trabajadores en condiciones de despojo. La gente que no tiene empleo solamente tiene miseria y muerte. Y aquellos que lo tienen solamente se ven orillados a una competencia feroz creada por el capitalismo. Los aportes del método marxista son el entendimiento de esta teoría de la explotación, la cual continúa vigente.

Sin embargo, se reconoce que en las teorías monetarias, de crédito y de las finanzas la propuesta marxista resulta insuficiente y por tanto se requiere abordarlo desde otros autores y corrientes.

Otro aspecto importante de nuestra vida cotidiana es el ámbito educativo. A partir de El Capital se deduce que la educación no se puede medir como producto ni se puede despojar al docente de su libertad de educar imponiéndole esquemas reduccionistas. La educación no es un instrumento útil. La educación debe servir para transformar la realidad. Sin embargo, cada vez es más visible que se implementan programas y certificaciones donde son los empresarios los que intentan manipular la educación.

En el ámbito de la política, vivimos en la era de la mundialización de la pobreza y simultáneamente la era de la mayor tecnologización. El capitalismo global es al mismo tiempo un capitalismo trasnacional, en donde las empresas trasnacionales reclutan trabajadores pagando salarios menores a los requeridos para la alimentación, lo cual deriva a nivel mundial en la existencia de poblaciones que subsistien en extrema pobreza. Solamente en el año de 1990 hubo 300 millones de muertos como consecuencia de la profunda devastación llevada al cabo por la sobreexplotación de los trabajadores. Al mismo tiempo el capitalismo produce tecnología para substituir al trabajador y así ahorrarse la mano de obra. Como consecuencia aumenta el número de desempleados que, por consiguiente, caen en la pobreza.

La violencia con la que nos enfrentamos en nuestra cotidianeidad no es más que la violencia del mundo de las mercancías y el capital. Todas las clases sociales conviven en un mismo territorio y se enfrentan por la supervivencia. Las vidas de los otros nos son ajenas en la medida que no confrontan nuestra propia realidad. Y esta realidad, en su mayoría, es interpretada como una realidad económica.

Leer El Capital de Carlos Marx es enfrentarse a la realidad profunda, desmitificada y descarnada. El caso más conocido para explicar este fenómeno es viendo la película de los hermanos Wachowski, Matrix (1999). Neo -el personaje principal- comienza a recibir mensajes codificados en su computadora, más tarde descubre que se trata de un grupo de personas que lo reconocen como El Elegido y lo reclutan para llevar a cabo una lucha contra las máquinas que explotan a los hombres. Morpheus -el maestro y guía de la rebelión- le pide que elija entre una pastilla azul y otra pastilla roja. Si elige la pastilla azul, cuando despierte, volverá a ser el mismo de siempre en su vida de fantasía controlado por máquinas. Si elige la pastilla roja, cuando despierte, estará en la realidad REAL..

Esa realidad REAL es la realidad del capitalismo; en la que finalmente se ve que el mundo está devastado y todas las personas son explotadas y controladas por máquinas. Lo peor es que ellas ni siquiera se dan cuenta y viven atadas a un programa (ese programa es el capitalismo) hasta que son sustituidas por otras. ¿Escogerías leer o no leer “El Capital”?

Por: Valentina Morales Torres

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