ENTREVISTA Las historias que habitan en Encore Trasatlántico, antología de cuentos inspirados en el rock

México y España tienen todo tipo de puntos de contacto y la música, específicamente el rock, cuenta con su propia cosmogonía motivo por el cual es grato resaltar la presencia de Encore Trasatlántico, libro que compila una serie de relatos creados por periodistas musicales, escritores y músicos.
De este modo, a continuación las palabras de Pedro Escobar, artífice y compilador de la obra:

De entre la variedad de opciones para comunicar temas a la gente decidiste hacer este libro, esto considerando que, acorde con las cifras de Módulo de Lectura (MOLEC) levantadas por el IEGI, somos un país donde las personas apenas leemos 3.5 libros al año.
En efecto, son cifras que todos bien conocemos, pero que damos por buenas sin llegarnos cuestionar de donde vienen esos números. Muchos de ellos tienen que ver con los puntos de venta, es decir, las ventas que se realizan en tiendas especializadas y en las cuales destacan los libros que son novedades, así pues, se toman como índices de lectura, pero sin considerar otros espacios como bibliotecas, clubes de libros, tiendas y editores independientes. Me parece que hay algunas grietas que no respaldan muy bien esos números.

Soy ferviente creyente de que se lee más de lo que las cifras indican. Particularmente lo que quise hacer fue acercar al público joven, de quienes se dice son los que tienen más problemas para leer, a temas que fuesen de su interés. Esto, sobre todo, porque el libro tiene que ofrecer más en comparación con otras opciones como la televisión, el cine, las redes sociales. Esos medios representan una competencia bastante ruda, así que tú como creador y compilador de libros tienes que ofrecer productos que sean tanto atractivos como interesantes al mismo tiempo.

 
Aunque puede anticiparse la respuesta quiero preguntarte ¿por qué elegir al rock como punto de referencia de las historias contenidas en esta antología?
Los libros que he editado ya suman tres, primero empezamos con figuras reconocidas en el rock en general, particularmente norteamericanos e ingleses, después continuamos con artistas del rock mexicano y, finalmente, éste es el libro que aborda artistas del rock  mexicano y español. Al respecto, el tema del rock es bastante común y de él hay bastante información como crónicas y biografías, pero nosotros decidimos abordarlo desde el ángulo de los cuentos y la fantasía. Se trata de historias que parten de la realidad, pero son convertidas en ejercicios de imaginación.
Así pues, la idea fue tomar al rock y sus canciones como un tema narrativo lúdico, fantástico y libre.
¿Te fue difícil materializar este trabajo que en un momento dado fue sólo una idea que tenías como proyecto?
Yo comencé haciendo un proyecto de revista digital llamado Resonancia Magazine, mismo que fundé hace siete años y se especializa en rock, cultura y cine independiente, particularmente creaciones de México y Latinoamérica, pero también siempre estuve interesado en lo relacionado con narrativa actual de creadores mexicanos y otras partes del mundo. De este modo me enfocaba en ambas vertientes y eso fue como tener la materia dispuesta para hacer cosas con ello. 
Todo empezó como algo fortuito al haber la posibilidad de trabajar este tema con periodistas, escritores y músicos. Se trataba de gente, toda ella, relacionada a nivel profesional con la música y sólo era cuestión de moldear un proyecto de este tipo.
Aquí la dinámica fue ponerme de acuerdo con los autores, ya que más allá de estrategias comerciales la idea siempre ha sido tratar que los libros se lean, que lleguen a quienes están destinados, que en este caso son los jóvenes.
Lo que desde entonces hemos hecho es sacar un tiraje impreso, hacer una fuerte labor de promoción en ferias del libro o lecturas dramatizadas, colocar algunos ejemplares en medios de comunicación para que se de a conocer y que esté presente en bibliotecas. Y una vez que se agotaron esas vías es cuando finalmente el contenido es colocado en internet. Al respecto, los dos primeros Encore se encuentran en resonanciamagazine.com.mx para que cualquiera los pueda bajar y leer. Ése es el acuerdo que tengo con los autores, quienes muy generosamente han estado de acuerdo conmigo.
 
¿Es mas fácil emprender el proyecto de materializar un segundo libro en relación al debut? ¿Y cómo has llevado el tema de la distribución? 
Uno pensaría que es mas fácil hacer un segundo trabajo, pero te encuentras con varias cosas que después quieres corregir y que los mismos lectores te exigen, además de las opiniones de los críticos. Se trató entonces de un ejercicio de perfeccionamiento bastante complicado, al menos para mí, porque procurar mejorar cada ocasión es bastante complejo, más aún que con el actual libro no sólo abarcamos el rock mexicano, aquel que tenemos a la mano y los lectores mejor conocen, sino que procuramos establecer la relación que existen entre los artistas de México y España gracias la cultura popular y lo que representa el rock.
En este sentido, he aprovechado haber tenido una experiencia inversa, porque yo provengo de los medios digitales tales como resonanciamagazine.com.mx, y posteriormente incursioné en los impresos.
Así, en Resonancia primero comenzamos haciendo especiales de fin de año, donde para no caer en lugar común de elaborar listas con lo mejor del año, optamos por hacer especiales con un eje temático definido, entonces abordamos temas como ‘el fin del mundo’, ‘amor’ y ‘desamor’. Ahí comenzó el primer Encoré, consistente en cuentos inspirados en el rock, y quedó tan padre con las colaboraciones de Bernardo Fernández, y Armando Vega-Gil, entre otros, que nos preguntamos ‘¿por qué no llevarlo al papel?’.
Con esta pregunta hicimos el primer experimento un poco indecisos respecto al modo en cómo poder migrar del medio digital al impreso, y nos fue muy bien, sobre todo en las presentaciones. Creo que a diferencia de los medios digitales, que pueden generar la idea de ser masivos y creer que tienes miles de amigos, lo que ocurre con la experiencia del mundo real es que entras en contacto con grupos más reducidos de personas, pero que tienen interés en conocer a los autores.
En cuanto a los canales de distribución básicamente nos hemos movido por internet gracias a herramientas y plataformas que nos ha funcionado bien. Es así que hemos podido detectar que gracias a la necesidad de contacto humano por eso los libros nunca van a desaparecer. Siempre es padre tener un libro sobre el cual poder subrayar o mirar las ilustraciones, y que te remita a alguna canción que después podrás buscar en internet. Eso es lo que hemos encontrado haciendo este Encore.
 
¿Has intentado llevar este Encore a las librerías grandes?
Sí lo he hecho, pero acorde con el modo en que quiero mantener este proyecto no resulta beneficioso. Este no es un proyecto masivo, es más artesanal y de autor, de edición limitada. En mi experiencia como editor independiente es bastante desventajoso tratar de entrar a cadenas grandes por el tipo de comisiones tan altas que se le cobran al creador, se trata de comisiones que pueden llegar al 60%, lo cual representa sacrificar mucho del presupuesto que podría utilizarse para promover el libro y llevarlo a otros lados como ferias del libro, bibliotecas o lecturas dramatizadas. 
La experiencia que he tenido tanto yo, como amigos que se han aventado a la aventura de la edición independiente, es que el libro sólo llega a los lectores cuando se promueve constantemente, es decir, la famosa autogestión, la cual resulta ser la opción más conveniente en vez de estar en lugares como Gandhi, donde le darán entrada, pero no le harán nada de promoción.
La autogestion realmente es viable, pero sí tienes que estar consciente de los costos que hay que asumir.
 
¿Qué criterio seguiste para seleccionar los cuentos que habrían de formar parte de Encore?
Lo principal era que la trama tuviera que ver con el rock que se hace en español, y, a partir de ella, que se desarrollaran todo tipo de historias. Es decir, tomar trozos de realidad y dramatizarlos, combinar datos reales con otros que pudieses ser completamente ficticios. De este modo se obtuvieron estilos muy variados y distintos, tal es el caso de la narrativa de Armando Vega-Gil, que consiste en humor muy desenfadado al estilo de la Botellita de Jerez, característica que contrasta con Alberto Chimal, quien es una de las principales figuras de la ficción a nivel latinoamericano. 
Por ahí también tenemos escritores que surgieron del periodismo musical, los cuales cuentan con narrativa mas apegada a la crónica como Alejandro Mancilla y Alejandro González Castillo. Ellos no tienen estilos barrocos como los que pudieran tener escritores de academia, pero la combinación de ambos estilos en un mismo libro es muy interesante.
Como sucede con toda antología algunos cuentos logran mejor resonancia acorde con los gustos que tenga cada tipo de lector.
 
¿Cómo defines el perfil de las personas que aportaron sus cuentos para conformar la antología?
Sobre todo es el gran amor a la música, de hecho todos las personas que aparecen en el libro le tienen gran amor. Se trata de gente que cuenta con mucha sensibilidad y con la posibilidad de poder hablar acerca de canciones y artistas, tomando de ambos algún dato o la anécdota de una una canción para transformar el contenido en una historia. También tiene que ver la vida personal de cada quien y el modo en que incorporan a ella la música.
 
Te hago una pregunta parecida: ¿Cambia el perfil de las personas que tienen como principal interés escuchar música o leer libros según sea el caso?
Yo creo que una cosa no está peleada con la otra, en esencia escuchar música es escuchar historias, la música realmente es importante por lo que te dice la letra de la canción o por lo que te hace sentir el ritmo, los acordes y la melodía de los sonidos. En los libros pasa algo similar porque puedes leer similitudes con algo que te ha pasado en la vida, por eso los libros son tan importantes y entrañables, porque en cierto sentido hablan acerca de nosotros o de algo que nos gustaría experimentar o ser.
 
¿Que similitudes y diferencias particulares detectas entre los mexicanos y españoles que tienen contacto estrecho con la música?
Los mexicanos y españoles somos muy parecidos, realmente nos gustan mucho las mismas cosas, pero quizás por su propia naturaleza geográfica los españoles tienen una disposición más enfocada a lo suyo, al rock que se hace en su país y no prestan tanta atención a lo que se realiza en México u Argentina, por ejemplo. No obstante, con el tiempo las cosas se han ido modificado gracias a los nuevos canales de comunicación e información.
En México somos mas abiertos a todo tipo de figuras musicales que vienen a visitarnos cada año e incluso encumbramos por acá.
En este sentido, creo que los españoles miran más hacia adentro y nosotros lo hacemos más hacia afuera, lamentablemente eso ha hecho que nos falte destacar a nuestra propias figuras, muchas veces las cuestionamos y las ponemos en tela de juicio, pero por eso este libro trata de demostrar que sí es importante lo que se hace en Mexico al grado que repercute en otros países.
Y también están los elementos de folclor, lo que surge en las calles y termina convirtiéndose en cultura urbana, contracultura, es lo que hace importante a cada música surgida de las bases populares. Eso pasa tanto en México como en España.
En un cuento del libro se habla mucho de eso, se destaca a Maldita Vecindad, y eso se relaciona con las vecindades que también están presente en España, donde, aunque tienen otros nombres, también consisten en edificios grandes donde habitan muchas familias.
Aspectos como esos son los que definen las canciones y las hacen tan entrañables en otros países. 
 
¿Alcanzaste a publicar todo el material que tenias disponible o todavía quedó algo pendiente en este Encore?
Sí me quedó material pendiente, hubo cuentos que ya no pude meter, al menos dos de muy buena calidad, pero por lo avanzado que ya tenía el proyecto no fue posible incluirlos. Como editor independiente no cuento con deadlines tan marcados en comparación con las editoriales grandes, pero ya tenía la necesidad de sacar el libro. 
Estos cuentos que quedaron pendientes estoy viendo la forma de sacarlos en una edición digital. 
Asimismo, algo que tengo pendiente con este libro, en relación a los anteriores, es que sea llevado a más lados, porque aunque sí hubo muchos pedidos por internet desde el interior del país, justo me ha faltado llevarlo a ferias del libro y presentaciones en otros estados, particularmente del norte y el sur, por eso estamos tratando de darle más rotación e incluso hay la posibilidad de presentarlo en España gracias a la generosidad de los escritores de allá.
Y como antología considero que Encore ya cumplió su ciclo, realizó las aportaciones que debía, nos regaló experiencias muy padres a todos los participantes y espero que también a los lectores.
El plan en el que actualmente estoy trabajando es una  novela que estoy por terminar, trabajo que llevo a la par de la promoción de Encore.
 
Y dado que el eje central del la antología es la música ¿qué canciones destacas para los potenciales lectores?
Hay una en particular que a mí me gusta mucho y viene en el cuento de Alberto Chimal, “Lluvia del porvenir”. Se trata de una serie de personajes que se encuentran desaparecidos, ellos descubren que fueron abducidos y se encuentran en una dimensión paralela. Si buscas esa canción en YouTube verás que se trata de una expeiencia fantástica y tenebrosa, porque descubres que el cuento se refiere a los estudiantes de Ayotzinapa, cuestión curiosa porque la canción fue hecha en los ochentas, pero es realmente alucinante descubrir como la letra se relaciona con los 43 estudiantes de Ayotzinapa, pero sin necesidad de especificar que se trata de los citados jóvenes.
Es un acierto que Alberto haya utilizado esta canción, misma que pertenece a Radio Futura, uno de sus grupos favoritos.

De esto se trata la literatura, de darle una nueva lectura a la realidad.
También destaco la canción “Charrock And Roll” de la Botellita de Jerez, donde Armando Vega-Gil me compartió uno de sus cuentos que está incluido en su libro Diario íntimo de un guacarroquer, y en donde comenta tanto el surgimiento de la banda, que no fue producto de la casualidad sino el desarrollo de un concepto al cual llegaron los integrantes, como su trabajo como periodista musical.
 
¿Palabras finales con las que te gustaría definir Encore para que la gente se acerque a él?
Encore es un libro sin más pretensiones que ser el disfrute de las personas que gusten de la música y, en particular, aquella que es creada en ambos lados del Atlántico. Quienes participamos en él somos periodistas musicales y escritores, algunos de estos últimos salieron de su zona de confort para entran en este tema que les resulta refrescante. A su vez, hay músicos que tienen la particularidad de contar historias a través de las letras, pero ahora lo llevaron al campo literario. 
Sobre todo es un libro divertido, ya que la intención fue hacer algo entretenido de leer  y que fuese importante para la gente por las conexiones que pudiese encontrar en su interior.

Por: J. Alejandro Rojas Luna

Pedro Escobar: @p_escobarg

 

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