La noche del viernes 18 de agosto se presentó el biólogo computacional, productor y dj irlandés Max Cooper en el Foro Normandie de la Ciudad de México, en un evento donde le precedieron los dj mexicanos Rubinskee y Cabizbajo, quienes ofrecieron un excelente setlist, con sonidos y mezclas a la altura de un acto internacional.

Tocó abrir pista al dj originario de Guadalajara, Roberto Escobosa, Cabizbajo, quien se encargó de poner el ambiente con su toque personal, una base deep que mantuvo durante el par de horas que duró su propuesta, haciendo que la gente se compenetrara y se moviera al ritmo de este talentoso tapatío.

Iván Riestra, mejor conocido como Rubinskee fue el segundo en apoderarse de los controles (tornamesa parece ya un término obsoleto que evoca la nostalgia) del hardware y software para generar la música, ofreciendo un agradable set de dos horas, progresista y versátil, marcando así su sello distintivo con respecto a su predecesor.

El set de Max Cooper inició alrededor de las dos de la mañana (ya sábado), sin contar con sus afamados visuales que lo acompañan pero con una mezcla de ritmos y sonidos, que hicieron de ese curioso recinto subterráneo un laboratorio musical, que cimbraban no solo al lugar sino a los oídos y cerebros de los asistentes que llenaron el lugar.

Los cambios de bits que iban del ambient al techno producían experiencias sensoriales que incluso parecieran mover al cerebro con sonidos que separaban los hemisferios de dicho órgano.

En general los 3 dj fueron bien recibidos por el público que no dejó de bailar en las más de ocho horas que duró el evento, pero que indudablemente el irlandés, al más puro estilo del flautista de Hamelin, hipnotizó con sus sonidos a la audiencia, haciéndolos bailar hasta el amanecer al bit que marcaba.

Por: Mario González