La noche del 14 de agosto se presentaron en concierto Garbage y Blondie en el Palacio de los Deportes de la Ciudad de México como parte de su gira Rage and Rapture Tour!; dos grupos que representan el sonido de las décadas de los 90’s y 70’s, respectivamente. Una noche que juntó a dos generaciones en el público y teniendo un gran éxito, demostrando ambas agrupaciones por qué trascendieron y siguen convocando a grandes audiencias.

El primer grupo en salir al escenario fue Garbage, con la vocalista Shirley Manson al frente, con una escenografía e iluminación austera pero repasando sus grandes éxitos como “#1Crush”, “I Think I’m Paranoid”, “Cherry Lips”, “Special”, “Push It”, “Only Happy When it Rains”, “Stupid Girl”, “The World is not Enough”, provocando así una respuesta favorable en la audiencia. Así, alternando temas de su última producción, como “Empty”, con clásicos y la continúa interacción de Manson con el público, Garbage cumplió con una presentación sobria pero efectiva.

Poco tiempo después tocó el turno a la leyenda Blondie, con Deborah Harry como estandarte de la época disco y acercamientos al punk de aquellos tiempos. Para su presentación lucieron enormes pantallas al fondo del escenario y una mejor iluminación que resaltó la presencia de la cantante que lució una máscara de abeja durante sus primeras interpretaciones como “One Way or Another”, “Hanging on the Telephone” y “Fun” que avivaban el ambiente festivo y la nostalgia de una época que, aunque a muchos de los que asistimos no nos tocó vivir, sí pudimos darnos una idea con la interpretación del grupo estadounidense.

La noche siguió con grandes clásicos como “Call me”, “Atomic”, “Rapture”, “María”, “Heart Of Glass”, “The Tide is High” y “Dreaming”, cerrando una noche en la que el público se mostró satisfecho con la actuación de estas grandes voces femeninas.

Los detalles que evitaron que fuera una experiencia extraordinaria siguen siendo la mala acústica del lugar, que tras décadas de lo mismo no parecen (o quieran) encontrarle solución. Asimismo, fue posible presenciar un situación violenta causada por gente que acude a causar problemas, aspecto combinado con la mala vigilancia de las personas encargadas de la seguridad. 

En este sentido, casi al finalizar el concierto, presencié que determinados elementos llevaban a un sujeto sin camisa ensangrentado, y algunas personas, incluyendo a una chica que lloraba, lo iban golpeando al grado de tirarlo y patearlo en el suelo, dejando un charco de sangre, situación que se podría haber resuelto con una mejor vigilancia para evitar que estas situaciones lleguen a tales extremos.

Otro aspecto que debiera atenderse es tocante al estacionamiento, pues sobre la calle de Añil hay sujetos que se hacen pasar como empleados del Palacio de los Deportes y desvían los autos a un estacionamiento contiguo, ajeno al recinto, al doble de precio y sin dar ningún recibo, todo esto con la complacencia de la policía, a quienes les comenté lo que sucedía pero dijeron que era asunto de empresas privadas, esto ha sido un asunto recurrente por años sin que a la empresa, Secretaría de Seguridad Pública o a la delegación Iztacalco les parezca interesar.

Por: Mario González