[CÓMICS/SPLASHPAGE] Fight Club 2 o no me preguntes como pasa el tiempo de pelear

Título: Fight Club 2 (números 1-12)

Editorial: Dark Horse Comics (2015-2016)

Autores: Chuck Palahniuk (texto) y Cameron Stewart (viñetas)

 

Un día conoces a Major Tom en Space Oddity (Bowie 1969), y tiempo después conoces la otra cara de su historia en Ashes to Ashes (Bowie 1980) y te genera una sensación de desencanto, pero con cierta justificación, como descubrir que los reyes magos no existen pero que la vida sigue. Algo así pasa con Fight Club 2.

Se trata de una maxiserie en cómic con la secuela de lo sucedido en Fight Club, la novela (Palahniuk, 1996), con tono de auto-parodia (desde el título) en la que el activismo de Tyler Durden se desborda a niveles insospechados en su nueva faceta: “rize or die” (sublévate o muere). El personaje principal, antes sin nombre ahora se autodenomina Sebastian, está casado con… Marla, con quien tiene un pequeño hijo. Ya no es un narrador omnisciente, esta labor ahora se reparte entre los tres miembros de la familia y Palahniuk, quien se integra como personaje.

Sebastian, luego de los eventos de la novela, se ha sometido a un régimen de medicamentos para evitar que su personalidad se divida, lo cual le ha permitido recuperar su vida rutinaria de oficinista para mantener a su familia y su casa en los suburbios. Todo va “bien” hasta que: i) Marla se aburre y decide alterar el medicamento de su marido, ii) se despierta en su hijo un inquietante interés por producir sustancias químicas, del tipo que genera reacciones explosivas; y iii) la casa se incendia.

Tyler regresa de la muerte o mejor dicho, Tyler no puede morir, es una idea, una que nunca se fue. También regresan ciertos conceptos utilizados en la novela, como posters y grafitis subversivos, y consecuencias de lo sucedido a Angel Face y Bob.

Lo más trascendente es la participación de Palahniuk, al estilo Major Tom, para mostrar su desencanto con el paso del tiempo y de las generaciones; mostrar las diferencias entre sus intenciones como escritor y la fama desbordada (dogmática hasta el punto religioso) que obtuvo Tyler; recalcar, como padre-buena-onda, que esto es sólo ficción, el Coco no existe. Pero Tyler es una idea: “My mother said, to get things done / You’d better not mess with Mayor Tom”.

 

Por: Víctor De Lucio @elipsigrafo

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