Wikihow es un portal cuyo enfoque es enseñar a hacer cualquier tipo de cosas… entre ellas: canciones. Así, bajo el título: “Cómo escribir una canción pop”, se encuentra dicho texto que guía al lector a través de lugares comunes con objeto de instruir acerca del modo básico de escribir y componer piezas musicales. No obstante, de entre la serie de puntos enumerados, y un tanto cuanto redundantes, se localizan algunas peculiaridades que la persona interesada en el tema puede rescatar para sí.

Al respecto, el texto comienza abordando algo obvio, pero fundamental: el gusto de la gente, donde se destaca como algunas personas disfrutan de un cierto tipo de música, mientras que otras prefieren cosas distintas. Bajo esta idea resulta ser que las canciones pop son las más pegadizas para la gente debido a que son muy fáciles de asimilar, aunque, por el contrario esas mismas piezas ofrecen pocos retos al escucha en vista que son rígidas y no violan ninguna “regla musical”. En este sentido, es ideal para trabajar el concepto de la estructura de una canción pop. Una estructura que no debería tomarse como una regla, sino como una sugerencia, y que en realidad está basada en la forma en que nosotros procesamos las canciones.

La estructura de una canción pop es simple y también puede aplicarse a otros géneros (el rock no es ajeno a usar estructuras parecidas). Una canción pop promedio debe utilizar elementos conocidos -que justamente tocan el gusto “popular” y genérico que portamos en nuestro interior- y también agregar elementos nuevos, que no siempre es el caso.

En este caso, tenemos la estrofa, que en teoría debería tener una instrumentalización sutil, para no contrastar con el estribillo -la parte de las canciones que siempre se recuerda. Antes del final, podemos tener un puente, consistente en ser la sección que conecta las dos partes, y un final. Si tenemos estos tres elementos, tenemos una canción pop. Que resulte buena, mala, brillante o mediocre, eso ya depende de la creatividad y recursos aplicados a cada creación.

Hay más elementos a considerar: por ejemplo, una introducción, un solo, una coda, en fin; el compositor cuenta con muchas herramientas a su disposición. Así pues, la música popular se conduce con estos elementos básicos, estas secciones, pero, por supuesto existen algunos conceptos a tener en consideración como es el hecho de procurar ser auto referenciales y hablar del pop de entretenimiento, la diversión, el baile, entre otros detalles.

Por cuestiones como la anterior es que lo “popular” lleva demasiado tiempo siendo catalogado de banal, no obstante, más allá de la mirada superficial se puede percibir que, evidentemente, hay un estudio detallado por parte de quien compone para confeccionar canciones con “gancho”. Una canción pop tiene que rendir resultados inmediatos, debe ser rápida y efectiva, hacerse notar en aproximadamente tres minutos y medio de duración total, aspecto dictaminado por las ventas en lugar de la calidad artística.

Se dice que décadas atrás las estrellas pop tenían talento, tenía un mensaje que comunicar, y fundamentalmente no tenía una receta en la que basarse (porque apenas se estaba formulando), tenía creatividad. Y esto, quizás, es lo que contrasta con la actualidad donde se percibe la falta de inventiva que predomina en los discos nuevos.

Tal cuestión seguirá analizándose en la siguiente entrega.