El término popular es ‘payola’, actividad que básicamente consiste en el soborno que recibe una estación radiodifusora (o un directivo/empleado de ella), para transmitir una canción y le otorgue privilegios en la barra de programación. Así pues, la definición se originó Estados Unidos, y aunque ya era practicada desde la década de 1880 con el pago a pianistas para que interpretaran temas específicos, la primera vez que la palabra se publicó fue en 1938, en una edición de la revista Variety.*

El método, a grandes rasgos, funciona del siguiente modo: Los artistas, promotores, o incluso casas discográficas, pagan a las emisoras para que su canción se toque más veces en la radio y así, la mayor cantidad de gente posible guste de ella, cuestión que se verá reflejada en ventas.

Otro método empleado es pagar para que no suene un artista que considerado competencia directa, aspecto que despeja el camino al que paga. Y algo adicional consiste en comprar un puesto en el ranking/conteo de alguna estación de radio que se basa en programar aquello que ocupa los primeros lugares en esos momentos. Billboard, por ejemplo, es un ranking y lo que ocurre en él determina buena parte de la industria.

Billboard es sinónimo de ranking musical, así que todo cuanto acontezca en él repercute en en la industria.

Ahora bien, por su carácter privado y secreto resulta imposible obtener información de los montos que las disqueras/artistas pagan por este servicio, pues ninguna persona reconoce que ha cometido un delito, siendo en este caso soborno y competencia desleal. Asimismo, el dinero no es la única forma de pago, ya que también entran en juego porcentajes de ventas, derechos de co-autor, favores, viajes, artículos electrónicos, boletos para conciertos. No perder de vista que se trata de un negocio que produce miles de millones de dólares al año.

Evidentemente, para que la actividad sea considerada Payola, los representantes de la estaciones de radio no deben aceptar que las emisiones de su artista son producto de un pago previo. No se trata de comprar un espacio publicitario, sino de pagar (lo mínimo suficiente) para generar la idea de que un determinado sencillo forma parte natural de la programación, aspecto que perjudica a los artistas independientes que no cuentan con un respaldo económico, y también se afecta a los radioescuchas que ven limitadas sus opciones de entrar en contacto con artistas de alta calidad.

CONTINUARÁ…

 

  • AL RESPECTO HAY DOS  VERSIONES ACERCA DEL ORIGEN DE LA PALABRA. POR UN LADO, SE DICE QUE PROVIENE DE LA CONTRACCIÓN DE LA PALABRA PAY (PAGAR EN INGLÉS) Y VICTROLA O VITROLA (EL GRAMÓFONO DE RCA VÍCTOR). Y POR EL OTRO LA REVISTA VARIETY UTILIZABA COMO RECURSO AGREGAR A LAS PALABRAS EL SUFIJO “OLA”. EN VEZ DE PAY (PAGAR), ASÍ ES COMO QUEDÓ LA PALABRA PAYOLA.