Pedro Escobar

La vida se vive hacia adelante, pero sólo puede entenderse mirando hacia atrás. Así lo entiende Paul Banks, quien a la par de Interpol ha concebido un par de discos muy personales. Durante su pasada visita a México platicamos con el artista, quien compartió con nosotros un poco de la esencia con la que están construidas las canciones de su nuevo disco titulado Banks.

¿Consideras que el haber crecido en países como Inglaterra, España y México te dio una ventaja como músico?
No creo hacer escuchado más música que cualquier otra persona en el mundo, pero me imagino que viajar tanto sí tuvo una influencia en mis letras. En México, por ejemplo, el uso del slang es algo muy creativo a comparación de España, en donde su uso es distinto y mucho más fuerte. Yo creo que eso me enseñó algo sobre el idioma y cómo puedes experimentar con él a la hora de componer canciones.

Hace tiempo comentaste que no te hubiera gustado cumplir 50 años sin editar las canciones de tu época como Julian Plenti. ¿Qué otros proyectos de esa índole tienes en mente?
Para mí fue importante tomar las canciones de la época de Julian Plenti como un punto de partida de mi carrera personal, fue algo parecido a limpiar la casa antes de comenzar a llenarla con canciones nuevas. En realidad no tengo más proyectos de ese tipo, salvo algunas colaboraciones interesantes que todavía no he concluido.

¿Cerrar la etapa de Julian Plenti es una forma de demostrarte que tú controlas el tiempo y no él a ti?
Sí, pero es también una forma de superar cualquier duda sobre qué habría pasado si yo hubiera seguido mi carrera solista y nunca me hubiera unido a Interpol. Aunque siempre he pensado que unirme a la banda fue la decisión correcta, sacar lo de Julian fue mi oportunidad de tener ambas cosas; como decimos los americanos:
“Have your cake and eat it too”. Creo que fue importante para mí aclarar que ésas eran canciones de aquella época.

Temas como “Young again” dejan ver a un Paul Banks más reflexivo y consciente del paso de los años.
La idea de esa canción fue regresar a mi actitud de cuando tenía 17 años. La letra tiene que ver con esa mentalidad rebelde y anarquista de los años en que pensaba que el arte lo era todo, pero interpretada desde una etapa de mi vida en la que me siento lo suficientemente maduro como para reconocer que, aunque ya no pienso de esa manera, esa etapa de mi vida fue una experiencia muy formativa.

La música se ha vuelto un negocio bastante “físico”, en el que para hacer dinero es necesario estar constantemente sobre el escenario. ¿Te ves saliendo de gira a los 50 años?

No lo sé, hace 7 años seguramente te hubiera dicho que seguiría tocando o produciendo música. Ahora sinceramente no lo sé, la industria cambia muy rápidamente y nunca he visto a la música como una forma de hacer dinero. Hoy en día, como adulto y padre de familia debo preocuparme por involucrarme en el mercado de otra forma. No sé si estaré ligado profesionalmente a la música a los 50, pero de manera personal siempre lo estaré, porque es parte de mi vida.

Tienes una relación muy cercana con nuestro país. ¿Cuál es tu recuerdo favorito durante el tiempo en que viviste en México?

Toda la experiencia aquí fue muy importante. Particularmente recuerdo que la primera noche que pasé en México me llevaron a conocer un club llamado
La Boom. Todos los chicos de mi clase estuvieron ahí y fue muy divertido, recuerdo esa noche con mucho cariño, porque toda esa etapa de mi vida aprendí mucho sobre la importancia de la amistad.

carlton banks