Joanna Cuenta Cuentos
Artículos - 4 abril, 2010 - 0 Comments
Por Violeta Mayer Lux
El primero de marzo se lanzó el más reciente trabajo de Joanna Newsom, que en su versión redonda necesitó la capacidad de tres discos para ver la luz.
Junto a su arpa, el piano y una colección de variados sonidos, ritmos y texturas, la cantautora californiana nos presenta una creación digna de múltiples lecturas. La gran envergadura de este disco, titulado Have One on Me, está tan cerca de ser música de programa que da amplia cabida a una íntima evocación de imágenes internas.
Pero la profundidad lírica de la obra añade una capa extra de significado a la compleja musicalidad de Newsom, extendiendo su potencial interpretativo.
En comparación con su producción anterior, Y’s, la voz de Newsom se escucha más cuidadosa y restringida. Junto a sus susurros y su canto, florece el inconfundible sonido de arpa, piano, cuerdas, panderos, timbales, laúd, bronces y vientos. Los dieciocho temas, que en promedio sobrepasan los siete minutos, pueden ser concebidos como parte de una gran obra conceptual o como una colección de cuentos legendarios.
La cuidadosa selección instrumental, el refinamiento rítmico y una ecléctica combinación sonora son la tónica de un trabajo que reúne retazos de folk, gospel, jazz e influencias que van de lo oriental a lo medieval. Newsom relata –con una voz que divaga entre la vejez y la juventud– fábulas, fantasías e historias mínimas en lugares tan remotos como el Jardín del Edén o tan familiares como California.
Las nuevas canciones de esta mujer no se ciñen a las tan familiares estructuras de verso-estribillo-verso. Por el contrario, tienden a gravitar alrededor de un tema musical central, el cual es desarrollado y sobre el cual se construye una cadena de variaciones. El elemento sorpresa está contenido en sus inesperadas rutas melódicas y en los cambios instrumentales. Contando con un prefacio y un epílogo jazzeros, el núcleo musical de la canción-fábula “Have one on me” va acumulando tensión hasta alcanzar su punto culminante de la mano de un arreglo instrumental con gusto al lejano Oriente. Las sorpresas siguen encapsuladas en complejos arreglos yuxtapuestos con canciones desnudas de simpleza conmovedora.
La obra de Newsom nos sigue llevando a un viaje por extensos parajes, cuadros y geografías musicales. Así lo hace en “California”, pintando paisajes rurales, reencarnando imágenes lejanas en el tiempo, recitando pasajes de amor pasado, estallando de locura como un reloj cucú. Su música no se acomoda a cualquier oído ni a cualquier horario. Sus composiciones requieren de tiempo, dedicación y una mente abierta.
En un mundo tan saturado de canciones que temen excederse de los tres minutos, Have One on Me es un agradable retiro musical donde la imaginación carece de límites.
Joanna Newsom. Have One on Me. Drag City, 2010.
Esto no termina aquí...
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Etiquetas: Joanna Newsom, pop






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